El transporte es cada vez más un extranjero en su propia tierra porque nadie le entiende, parafraseando lo que dejó escrito Ovidio hace cerca de dos milenios. Y eso pese a que siempre tiene quien le diga públicamente que lo comprende, pero que hará justo lo contrario de lo que necesita, demostrando así una absoluta falta de entendimiento.

En esta misma línea, la Diputación Foral de Vizcaya afirma, en relación con su proyecto de peaje para camiones, ahora que los de su vecina Guipúzcoa viven sus últimos estertores, que comprende la oposición del sector a una iniciativa que le va a suponer un sobrecoste.

En pro del bien común

Sin embargo, a pesar de este rijoso grado de comprensión y empatía, las autoridades provinciales vizcaínas dicen actuar en pro del bien común, superior en enjundia y categoría a las tristes aspiraciones de un sector al que todos quieren cuanto más lejos, mejor.

Así pues, el diputado de Infraestructuras y Desarrollo Territorial de Vizcaya, Imanol Pradales, ha explicado a Onda Vasca, según recoge Europa Press, que «tenemos que comprender que un sobrecoste no gusta en principio a nadie, pero la Diputación tiene que velar por el bien común«.

A este respecto, el diputado vizcaíno insiste en que «hay que ver más allá, lo que ganamos con esa medida independientemente de que pueda haber un sector al que le afecta directamente y con el que hay que trabajar para buscar cómo atemperamos esa repercusión«.