A medida que pasan los meses, el desarrollo de vehículos industriales con propulsión eléctrica va ganando nuevos diseños que anticipan el importante cambio que va a experimentar el diseño de camiones en la próxima década.

Los desarrollos más avanzados se centran, por motivos evidentes relacionados con la autonomía, la capacidad y el peso de las baterías, en usos para el segmento del transporte en áreas urbanas y de movimientos regionales.

Precisamente en este ámbito se mueve el diseño de Volta que supone un cambio radical en el concepto de cabina, toda vez que la parte inferior de la tractora ya no tiene la servidumbre del albergar un motor de combustión, al utilizar un motor totalmente eléctrico que le permite acceder a zonas de acceso restringido con bajas emisiones de cualquier ciudad.

En este sentido, el conductor se coloca en una posición central y más baja de la que tienen las actuales cabinas de los camiones con el fin de mejorar sus ángulos de visión, con puertas a ambos lados para facilitar la salida segura del chófer.

Adicionalmente, la seguridad en el perímetro del vehículo se asegura también con varias cámaras que ofrecen una visión completa de todo el perímetro de la unidad.