Después de la introducción de camiones eléctricos producidos en serie para el transporte urbano y la recolección de basura, este mes de octubre, Volvo Trucks iniciará las pruebas de una solución totalmente eléctrica para el sector de la construcción.

Se entregarán dos camiones de transporte pesado a la empresa escandinava Swerock para satisfacer la necesidad de reducir el ruido y las emisiones en áreas urbanas sensibles. De este modo, se podrá evaluar cómo se utilizarán y estudiar las posibles mejoras requeridas antes de que sea posible una adaptación más amplia.

Los camiones que se utilizan en este segmento generalmente requieren más potencia y robustez. Así, como parte de las pruebas un FM eléctrico equipado con una hormigonera suministrará cemento a los clientes, mientras que un FMX con una grúa se utilizará en proyectos de infraestructura más grandes.

Además de analizar el rendimiento de los propios vehículos, las pruebas también analizarán el ecosistema general de la electromovilidad, para poder detectar oportunidades de carga en línea que cumplan con las necesidades en términos de productividad.

En definitiva, se pretende comprender la utilidad de la electrificación en las operaciones de los clientes en términos de ciclos de conducción, capacidad de carga, tiempo de actividad, intervalos y otros parámetros.

Por otro lado, se medirán los beneficios de los vehículos eléctricos para entornos urbanos en términos de transporte más silencioso, seguridad en el lugar y comodidad del conductor.