En respuesta a las difíciles condiciones del mercado durante la crisis sanitaria, Wallenius Wilhelmsen apartó de la circulación un total de 16 buques, para afrontar la significativa reducción de la demanda de capacidad en todo el mundo.

También se tomó la decisión de reciclar cuatro embarcaciones de una flota que sumaba entonces 123 unidades. La pandemia se ha convertido ya en parte de la realidad diaria, pero la reducción de capacidad y el elevado nivel de las tasas en el mercado de fletes han llevado a la naviera optar por recuperar nueve buques.

De este modo, podrán seguir ofreciendo soluciones competitivas a sus clientes. Probablemente, empezarán a operar en el primer trimestre e 2021 en alquileres de corta duración.

Esto remarca la flexibilidad de la flota, que puede ajustarse a las diferentes necesidades de los clientes y a unas condiciones de mercado muy cambiantes.

Además, conviene apuntar que finales de año, la naviera dará la bienvenida a una nueva embarcación, la cuarta de la serie Hero.