Aeropuerto verde

Aumentan los aeropuertos que garantizan la reducción de su huella de carbono.

Con motivo de la Cumbre Global de Aviación Sostenible organizada por ATAG que está teniendo lugar esta semana en Ginebra, Suiza, el programa independiente ‘Airport Carbon Accreditation’ ha dado a conocer los últimos avances de la industria aeroportuaria para reducir sus emisiones de carbono.

Enmarcado en el compromiso de neutralizar sus emisiones que la industria manifestó hace siete años, este programa de gestión de carbono se está convirtiendo en el estándar global con el que lograr este objetivo.

Un total de 130 aeropuertos ya han obtenido esta certificación por la que se acredita que las instalaciones cubren con garantías la gestión del carbono en al menos uno de los cuatro criterios del programa: mapeado, reducción, optimización y neutralidad.

Estas instalaciones, repartidas por los cinco continentes, representan el 29% de tráfico global de pasajeros.

Últimos en adherirse a la iniciativa

Sólo un año después de su lanzamiento en Norteamérica, ya hay ocho aeropuertos certificados en la región. Las dos certificaciones más recientes las han obtenido el Aeropuerto Internacional de Denver y el aeropuerto de Dallas Fort Worth (DFW), dos de los aeropuertos más importantes de Estados Unidos, con un tránsito de 100 millones de pasajeros al año. 

Del mismo modo, en América Latina, donde el programa fue lanzado hace nueve meses, ya hay cuatro certificaciones, correspondientes al Aeropuerto Ecológico de Galápagos y al de Quito, en Ecuador, y a los mexicanos de Tijuana y Puerto Vallarta.

Mientras tanto, en Europa y Asia-Pacífico, con 92 y 25 instalaciones certificadas respectivamente, los aeropuertos también progresan en los distintos niveles del programa.