ZF Intarder

La producción de la solución de frenado ZF Intarder alcanzó un nuevo máximo histórico en mayo con un total de 800.000 unidades. Este componente para vehículos comerciales ha proporcionado un remedio efectivo para el freno principal durante más de dos décadas.

Debido a su mayor seguridad, comodidad y rentabilidad, sin olvidar que no desgastan el freno, y permiten no interrumpir la fuerza de frenado al encanchar los engranajes, esta solución ha incrementando sus ventas notablemente.

Los nuevos Intarders proporcionan una mejor desaceleración, pesan menos, son más silenciosos y son más respetuosos con el medio ambiente que sus predecesores inmediatos.

ZF Friedrichshafen puso en marcha la producción de la Intarder en 1992, y los fabricantes de vehículos los comenzaron a instalar en sus camiones y autocares. Desde ese momento, la demanda ha aumentado de tal forma que en mayo, la compañía fue capaz de celebrar un especial aniversario por las 800.000 producciones.  

El nuevo ZF Intarder ofrece un significativo mayor par de frenado en comparación con el modelo anterior, asimismo permite una máxima potencia de frenado de 600 kilovatios y un tiempo de respuesta de un máximo de un segundo. D

ado que el Intarder está dispuesto en el salida de la transmisión, el efecto de frenado se mantiene incluso cuando se cambia de marchasEsto proporciona una protección óptima del freno principal contra la decoloración. Otras ventajas del nuevo sistema es que no se desgasta, además el freno de acción sostenida permite una alta eficiencia y un menor peso en comparación con los modelos anteriores.

Una nueva unidad de control electrónico simplifica la integración del vehículo con la gestión de freno y también proporciona una función de control de crucero. 

La nueva ZF-Intarder respeta el medioambienta ya que utiliza menos aceite, es aproximádamente tres decibelios más silencioso, y contribuye al ahorro de combustible. Se disipa la la energía en forma de calor de frenado a través del circuito de refrigeración del motor. Esta solución es, pues, también ideal para una mayor refrigeración. La preservación efectiva del freno principal no sólo reduce los costes, sino que también reduce significativamente la contaminación ambiental.