Las tasas ‘spot’ del transporte marítimo, que ya están a niveles récord, csiguen con su escalada. Las navieras están aprovechando este momento histórico, pero sus estrategias para ello son diferentes pues mientras muchas están pensando en el largo plazo, ZIM prefiere centrarse en las ganancias a corto plazo.

Así, aunque Maersk ha utilizado el crecimiento de las tasas para incrementar sus contratos a largo plazo en un 20%, la naviera israelí ha mantenido el nivel de contratos, rechazando los contratos superiores a un año, si bien las tarifas anuales fijadas se han incrementado por encima del 50%.

«Teníamos clientes que estaban dispuestos a cerrar contratos a largo plazo a cambio de tarifas más bajas«, explica su director financiero, Xavier Destriau, que asegura que prefieren limitarlos a 12 meses porque siguen siendo optimistas en cuanto al mercado estadounidense.

Teniendo en cuenta la falta de equipos y la congestión en los puertos, las tasas de carga se mantendrán a un nivel alto durante todo 2021, en línea con el crecimiento de las importaciones.

De hecho, está más expuesta al crecimiento del consumo en EEUU porque un 45% de sus operativas se desarrollan en el mercado transpacífico.

Sus perspectivas, desgraciadamente para los cargadores, son muy positivas, pues acaba de aumentar sus previsiones para el Ebitda a entre 2.500 2.800 millones de dólares, respecto a los 1.400-1.600 millones previstos.

Las perspectivas de la naviera son positivas para este segundo trimestre y también para el tercero, aunque todavía hay algunas dudas respecto al cuarto, si bien confían en que el mercado seguirá siendo fuerte y resiliente. En su opinión, 2021 será un gran año, pero las condiciones también les favorecerán en 2022.

Resultados del primer trimestre

Conviene apuntar que durante el primer trimestre, sus ingresos han sido de 589,6 millones, en comparación con las pérdidas de 11,9 millones de apenas un año antes. Es más, el operador ha ganado más en tres meses que durante todo el año 2020.

En total, ha transportado 818.000 TEUs, un 28% más, lo que contrasta con el crecimiento del 5,7% de Maersk y la caída del 2,6% de Hapag Lloyd. De media, las tasas de ZIM han estado en los 1,925 dólares/TEU, un 76% por encima de las del primer trimestre del año anterior, mientras que las de Maersk han crecido un 35% hasta los 1.331 dólares y las de Hapag-Lloyd un 38% hasta los 1.509 dólares.

Hace un año, la compañía contaba con 59 buques, que hoy en día ya son 110, de los que prácticamente todos son fletes y no tonelaje propio. Aunque es un operador global, está especialmente centrado en clientes dispuestos a pagar más en mercados como el transpacífico y rutas internas de Asia.