El fabricante nº 1 de semirremolques del mercado español de los últimos 18 años, con la sola excepción de 2014, ha puesto en marcha en sus instalaciones de Casetas una instalación «e-coat» de kataforesis (KTL) para el tratamiento por inmersión de todos sus fabricados, que es la más grande Europa por la capacidad de sus 10 cubas que contienen un total de 210.000 litros.

En un mercado globalizado como el de semirremolques a nivel europeo, la exigencia de una mayor calidad en la fabricación por parte de los clientes, que buscan maximizar su inversión, y la competencia con otros fabricantes presentes en el mercado español ha llevado a Lecitrailer a acometer la mayor inversión de los últimos años.

Las instalaciones, que cuentan con tecnología puntera, consisten en una nave de 10.000 m² que acoge las diferentes fases de un nuevo procedimiento de protección de los chasis de los semirremolques y también de las cajas de las bañeras, con el límite de 14 metros de dimensión máxima de las piezas y 5 toneladas de peso.

El proceso comienza con el granallado del conjunto con bolas de acero.

El proceso comienza con el granallado del conjunto con bolas de acero.

El proceso, que sustituye a las anteriores instalaciones de pintura de 1996, se desarrolla de forma totalmente automática. Comienza con el granallado por bolas de acero, de la superficie del semirremolque, que lo prepara tras varios «baños» de desengrase y aclarado para la «conversión nanotecnológica» por sales de zirconio que prepara el chasis para el proceso de pintura por «electrodeposición«.

La mejor protección posible

Esta tecnología sustituye a la tradicional imprimación, previo al pintado final en horno. Mediante el paso de una corriente eléctrica, se consigue que la pintura, en un espesor de 50 micras, se adhiera uniformemente en toda la superficie y rincones de la pieza.

Con ello se consigue la mejor protección posible contra la corrosión, además de mejorar la adherencia posterior de la pintura, en el color que el cliente elija. Las instalaciones son «ecológicas» al conseguirse un aprovechamiento del 98% de la pintura empleada y el reciclado total del agua utilizada a lo largo de todo el proceso.

Tras los sucesivos baños y aclarados, en un proceso que dura unos 30 minutos, se pasa al horno en el que se aplica la pintura a una temperatura de 180 ºC.

Las dimensiones de las cubas permiten tratar y pintar cualquiera de las 300 variantes que tiene Lecitrailer en oferta, incluidas las cajas completas de los volquetes de acero.

El proceso de kataforesis dura 30 minutos, más 40 minutos de horno.

El proceso de kataforesis dura 30 minutos, más 40 minutos de horno.

El proceso, totalmente automático, está monitorizado continuamente desde una sala de control. Así mismo, hay dispuesto un laboratorio de calidad, para los ensayos finales en «cámara de niebla salina«, que permiten testar la evolución del producto final en las peores condiciones posibles, confirmando la idoneidad del tratamiento de protección, como «el mejor posible del mercado».

Con la puesta en servicio de estas nuevas instalaciones, Lecitrailer cuenta con un total de 431.000 m², de los que 100.600 m² son cubiertos, destinados a la fabricación y servicio post-venta en las plantas de Zaragoza y Navarra y en las bases de Madrid, Barcelona, Valencia y Sevilla, además de las dos de Francia.

Con el foco puesto en cliente, y una filosofía que pasa por una producción bajo demanda, con una línea de fabricación flexible y la integración de los proveedores en planta, Lecitrailer matriculó en 2018 en el mercado español un total de 6.560 unidades, que le aupó nuevamente al primer puesto del ránking de fabricantes de semirremolques, que han supuesto el 46% del total de la fabricación, ya que el 56% se destinó a la exportación, principalmente a Francia, Portugal e Italia.