Continental estima que la resistencia a la rodadura y el agarre tienen un gran impacto en el consumo de energía y la seguridad, tanto de los neumáticos como del vehículo en su conjunto.
A su vez, el fabricante también argumenta que la creciente preocupación pública por las cuestiones medioambientales, el aumento de los precios del combustible y la adopción cada vez mayor de la movilidad eléctrica hacen que la resistencia a la rodadura siga siendo un factor crítico en el futuro del transporte.
Según sus cálculos, en los vehículos con motor de combustión, los neumáticos representan entre el 20 y el 30 % del consumo de combustible, mientras que en los vehículos eléctricos, una menor resistencia a la rodadura reduce significativamente el consumo de energía y aumenta la autonomía.
Resistencia sin sacrifricar el agarre
Por todo ello, reducir la resistencia a la rodadura sin sacrificar el agarre de las gomas es uno de sus principales objetivos de desarrollo.
El fabricante afronta este reto de la ingeniería de neumáticos con materiales avanzados, compuestos de caucho innovadores y diseños de banda de rodadura optimizados.
Durante la última década, Continental ha conseguido reducir la resistencia a la rodadura en su gama de neumáticos para turismos en un 15% de media.
De igual modo, en el ámbito de sostenibilidad medioambiental, Continental estima que una menor resistencia a la rodadura reduce la cantidad de energía que necesitan los vehículos, lo que a su vez hace que la movilidad sea más sostenible.
