Punta Langosteira controlará la durabilidad de sus estructuras

El proyecto Dynaport ha implantado en Punta Langosteira una serie de sensores en el muelle transversal y en el martillo, que permitirá controlar el proceso de fraguado de los bloques de hormigón.

02/01/2013 a las 17:49 h

En el puerto exterior de La Coruña se ha desarrollado el Proyecto Dynaport, enmarcado en el Plan Nacional de Investigación Científica, Desarrollo e Innovación Tecnológica. La obra de Punta Langosteira, con unos 3,5 millones de m³ de hormigón, ha servido para probar las últimas tecnologías en el control de la seguridad y durabilidad de sus estructuras.

Los resultados obtenidos, que se han presentado en unas jornadas celebradas en el Puerto exterior, supondrán un importante avance en el diseño y desarrollo de técnicas avanzadas para la conservación, mantenimiento y explotación de infraestructuras portuarias.

El proyecto ha sido liderado por el Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, perteneciente al Consejo Superior de Investigaciones Científicas, también ha colaborado la Autoridad Portuaria de La Coruña y, además, cuenta con la participación de administraciones y empresas de la UTE Langosteira, y otras entidades de toda España.

Es la primera vez que esta avanzada tecnología se desarrolla en un puerto español, además hasta el momento existían muy pocos métodos que permitieran abordar el cálculo de vida útil de las estructuras, siendo más difícil de averiguar en entornos portuarios, debido a sus características.

En este sentido, los bloques del puerto exterior deben soportar la acción dinámica de las olas, la influencia de altas presiones y la agresividad del medio marino. Por eso se trata de un escenario muy útil para validar los indicadores de seguridad y durabilidad que se aplicarán en el futuro a estructuras portuarias.

El proyecto ha consistido en la implantación de sensores en el muelle transversal y en el martillo y en el desarrollo de otra tecnología basada en los principios de las ecografías para el seguimiento del endurecimiento del hormigón.

Esta tecnología permitirá controlar el proceso de fraguado, lo cual resulta de una gran utilidad en obras de las dimensiones del puerto exterior, que requirió un ritmo muy ágil de fabricación de una gran cantidad de bloques de hormigón de gran tamaño. Y es que gracias a estas ecografías se puede automatizar completamente la decisión de desencofrar los bloques y conocer la curva de resistencia mecánica que va alcanzando cada estructura.

Estos electrocardiogramas y ecografías servirán en el futuro para mejorar el rendimiento en la construcción de grandes infraestructuras y para efectuar chequeos periódicos