La Dirección General de Tráfico se ha vuelto a poner en alerta ante la llegada de una nueva borrasca que podría dejar precipitaciones en forma de nieve en Castilla y León, así como en el centro peninsular.
De manera particular, la DGT prevé que este nuevo episodio meterológico puede afectar a la circulación no solo de las vías comarcales y locales, sino a las carreteras de alta capacidad como la A-6 Madrid-La Coruña, la PP-6 Guadarrama-Adanero, la AP-61 Segovia-San Rafael, la AP-51 Ávila-Villacastín, la A-1 Madrid-Burgos, la AP-1 Burgos-Vitoria, la A-2 Madrid-Calatayud y la A-52 Benavente-Orense.
Medidas de seguridad vial
Como consecuencia, el organismo tiene una serie de medidas previstas para garantizar la fluidez y la seguridad vial, entre las que se incluyen nuevas restricciones a la circulación de vehículos pesados y embolsamiento de camiones, restricciones a la circulación a otros vehículos que no cuenten con neumáticos de invierno, todo tiempo o cadenas, limitaciones de la velocidad de circulación y prohibiciones de adelantamientos, cortes totales preventivos y seguimiento obligatorio de desvíos alternativos.
Además, Tráfico también tiene preparado para su funcionamiento los 32 desvíos automatizados y vigilados en diferentes carreteras para el embolsamiento de camiones, para activarlos si fuera necesario por las condiciones de vialidad invernal que se presenten.
La Dirección General de Tráfico asegura que está en contacto permanente para coordinar las actuaciones a desarrollar en caso de nevadas y lluvias con el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible, entre otros entes públicos.
Áreas de descanso insuficientes
En este contexto, CETM calcula que más de 160 carreteras ha registrado incidencias debido a la nieve, el hielo y las bajas temperaturas que afectan a gran parte del territorio español.
Tráfico ha embolsado camiones hasta en nueve localizaciones diferentes de Castilla y León.
Esta situación vuelve a poner de relieve, a juicio de la patronal, "la insuficiencia de áreas de descanso seguras y equipadas para los transportistas, así como de la falta de servicios básicos en los aparcamientos de viabilidad invernal".
PAra la organización empresarial, "en este tipo de episodios meteorológicos adversos, los conductores profesionales se ven obligados a parar en aparcamientos de viabilidad invernal sin acceso a aseos, duchas, restauración o condiciones mínimas de seguridad y salubridad, lo que aumenta los riesgos operativos y personales".
