El Proyecto Hércules será el eje del desarrollo de infraestructuras del Puerto de Algeciras durante 2026, con el objetivo de optimizar cada metro cuadrado disponible y dar respuesta al incremento previsto de los Tráficos del Estrecho, especialmente en el ámbito ro-ro.
Así lo ha señalado el presidente de la Autoridad Portuaria de la Bahía de Algeciras (APBA), Gerardo Landaluce, durante el balance de un 2025 que ha calificado de “intenso y complejo”, marcado por la incertidumbre geopolítica y geoeconómica, pero también por la consolidación del enclave como nodo estratégico del sistema portuario europeo.
En términos de actividad, el Puerto de Algeciras encadena una década por encima de los 100 millones de toneladas anuales, cerrando 2025 con un tráfico total superior a esa cifra, aunque con un retroceso del 3%. Aun así, Landaluce ha subrayado que el puerto se mantiene como el más eficiente de Europa según el Banco Mundial y continúa siendo una pieza clave para la fiabilidad de la cooperación Gemini.
El enclave, además, ha finalizado el ejercicio económico con 27 millones de euros de beneficio y endeudamiento cero, una solvencia a la que se suman otros 18 millones aplicados en bonificaciones a empresas que operan en la dársena.
En contenedores, Algeciras alcanzó 4,7 millones de TEUs (+0,5%), con un crecimiento de los tráficos de importación y exportación, frente a un leve descenso del transbordo. Sin embargo, la atención se centra de forma creciente en el comportamiento del tráfico ro-ro y de los servicios del Estrecho, tanto en pasajeros como en carga, con una cifra que ya roza el medio millón de camiones al año solo en la línea Algeciras–Tánger Med, y con previsión de acercarse a las 800.000 unidades en los próximos años.
Nuevas obras para ampliar capacidad ro-ro
El Plan de Empresa de la APBA contempla inversiones por 580 millones de euros hasta 2030, de los cuales 200 millones se destinan al Plan Hércules como palanca para absorber el crecimiento ro-ro entre ambas orillas del Estrecho. Entre las actuaciones principales figura la ampliación del Muelle de Galera, actualmente en obras, que estará operativo en 2027, así como la demolición de un tinglado para ganar superficie operativa, prevista para comenzar en febrero.
El tráfico ro-ro ya roza el medio millón de camiones al año solo en la línea Algeciras–Tánger Med, con previsión de acercarse a las 800.000 unidades en los próximos años.
El plan también incluye la ampliación del PCF (PIF), considerado un elemento central del puerto tras superar episodios de congestión. Algeciras concentra el 70% de las inspecciones vegetales del país, un dato que da dimensión al papel del enclave en los flujos agroalimentarios y en el control fronterizo asociado al comercio internacional.
A ello se sumará la reestructuración de viales internos y otras actuaciones destinadas a optimizar flujos terrestres y reducir fricciones operativas en un recinto que aspira a ganar productividad sin ampliar físicamente sus límites.
Nueva Estación Marítima y Estrategia Verde
En paralelo, la Autoridad Portuaria trabaja en el desarrollo de una nueva Estación Marítima en Algeciras, en un contexto de incremento de los flujos de pasajeros y con la vista puesta en eventos que pueden tensionar las conexiones, como el Mundial de Fútbol de 2030.
Landaluce ha reclamado además mejoras en la accesibilidad al Puerto de Tarifa y ha mostrado preocupación por la situación de la A-7, señalando la necesidad de reforzar infraestructuras que afectan directamente a la competitividad logística del enclave.
El presidente confía en que la Unión Europea revise el ETS en 2026 ante el impacto que, según el sector, estaría generando en la competitividad y en la distorsión de mercado.
En materia ambiental, el presidente de la APBA ha anunciado la próxima presentación del nuevo Plan Estratégico del Puerto de Algeciras, en el que la Estrategia Verde será uno de los pilares. Entre las medidas avanzadas figura el despliegue del OPS, la conexión eléctrica a buques en muelles de Algeciras y Tarifa, con el objetivo de reducir en 36.500 toneladas anuales las emisiones de CO2.
En cuanto al ETS, Landaluce ha reconocido “grandes dificultades” en el tercer año de aplicación y confía en que la Unión Europea revise esta herramienta en 2026 ante el impacto que, según el sector, estaría generando en la competitividad y en la distorsión de mercado. En esta línea, ha defendido la necesidad de avanzar hacia una regulación global de emisiones marítimas, con iniciativas como la propuesta NET ZERO de la OMI.
