Stena Line ha anunciado esta semana que ha completado con éxito la compra de la terminalista letona Terrabalt, anunciada el pasado mes de septiembre.
Con esta operación, la compañía se consolidar en el mar Báltico, tras hacerse con una compañía gestiona operativas de carga rodada, graneles y mercancía general en el enclave de Liepaja, el tercero más importante del país y uno de los eslabones clave para las cadenas de suministro en esta zona.
En paralelo, las autoridades del país también han comprometido inversiones para adecuar las instalaciones del enclave y mejorar su capacidad de cara a finales de 2027.
Más presencia en Letonia
Stena Line ya tiene presencia en Letonia, donde gestiona desde 2023 operaciones portuarias en el puerto de Ventspils, el segundo por importancia del país báltico.
Así mismo, en el mar Báltico, la naviera también despleiga dos buques para cubrir la ruta entre Ventspils y Nynäshamn. A su vez, en el enlace entre Gdynia y Karlskrona trabajan otras tres embarcaciones, mientras que para el trayecto Trelleborg–Rostock se utilizan dos ferries.
Además, Stena Line tiene una participación mayoritaria en el accionariado de la terminalista KBP, Karlskrona Baltic Port.
La compra impulsa las conexiones de la compañía entre Letonia, Suecia, Alemania y Polonia.
