A medida que aumenta la edad de las furgonetas y los kilómetros recorridos, crecen tanto el retraso en acudir a la ITV como el nivel de rechazo en la misma, lo que supone un mayor riesgo para la seguridad vial y la protección del medio ambiente. Así se desprende de los datos de la Dirección General de Tráfico y el Ministerio de Industria y Turismo analizados por Aeca-ITV, que ha mostrado su preocupación por esta información, al tratarse de un tipo de vehículo muy habitual en entornos urbanos e interurbanos, debido al incremento del e-commerce y del transporte de última milla.
Su análisis revela que las furgonetas que acuden puntualmente a la ITV presentan una antigüedad media de 14,9 años, mientras que aquellas que acumulan más de 12 meses de retraso tienen una media de 16,2 años. Esto supone que la flota más envejecida es también la que más pospone la inspección obligatoria. Además, la antigüedad media de todo el parque español de furgonetas es de 17,8 años, lo que indica que las furgonetas más antiguas no acuden a pasar la ITV correspondiente.
En esta línea, debe tenerse en cuenta que las furgonetas entre los 18 y 25 años de vida pueden superar los 260.000 km o 280.000 km, al haber estado sometidos a un uso intensivo durante largos periodos, lo que implica un mayor desgaste estructural y mecánico.
El retraso en acudir a la ITV está también asociado a un deterioro real del estado del vehículo. Las furgonetas que acuden puntualmente presentan un nivel de rechazo del 21%, pero cuando el retraso es de hasta seis meses el rechazo aumenta hasta al 24%.
Igualmente, el rechazo llega al 42% cuando se espera entre seis y doce meses para acudir a la inspección y, en los vehículos que superan un año de demora, alcanza el 62%. Por tanto, quienes más tardan en acudir a la ITV, además de incumplir la normativa, son quienes tienen más probabilidades de circular con fallos graves o muy graves y, por ende, de sufrir un siniestro.
Las furgonetas son, como explican desde Aeca-ITV, el tercer tipo de vehículo que se encuentra en peor estado del parque automotor español, con un rechazo medio del 26%, tan solo por debajo de los camiones y los autocares. Por ello, la Asociación insiste en la necesidad de fomentar un mantenimiento adecuado, cumplir con los plazos de inspección e ir renovando progresivamente la flota de furgonetas.
