Este 2026 parece configarse como un nuevo año de crecimiento para el inmobiliario español.
Tras cerrar 2025 con más de 18.400 millones de euros invertidos, un 31% más que en 2024 y el mayor volumen desde 2018, CBRE estima que en 2026 la inversión aumentará entre un 5% y un 10%.
Con más detalle, la consultora considera que el sector se moverá en un contexto favorable, impulsado por la demanda interna, la estabilidad de los tipos de interés, en torno al 2%, y por la mejora de las condiciones de financiación, que está reactivando la actividad tanto de la banca como de los prestamistas alternativos.
En este contexto, se percibe la vuelta del capital core y especialmente un rendimiento de los activos que en la mayoría de los casos supera las expectativas.
En consecuencia, CBRE cree que, pese a la incertidumbre geopolítica y económica, España se encuentra en una posición destacada para captar capital en todos los segmentos, desde los tradicionales hasta los alternativos.
En general, la consultora concluye que las rentabilidades prime se mantendrán estables en los principales segmentos durante 2026, con ligeros ajustes en activos core y ubicaciones prime.
A su vez, la escasez de producto y la persistente volatilidad macroeconómica seguirán condicionando el ritmo de recuperación del mercado, según CBRE.
Demanda inmologística sólida
Concretamente, el mercado inmologístico español cerró 2025 con una absorción superior a los 2,7 millones de metros cuadrados, un nuevo récord histórico.
De manera particular, Madrid superó nuevamente el millón de metros cuadrados y Barcelona se situó en torno a los 600.000 m2, condicionada por una disponibilidad muy reducida.
Para 2026, se prevé una demanda sólida en los principales hubs, si bien la falta de oferta seguirá condicionando ciertos mercados.
Al mismo tiempo, la combinación de demanda resiliente y disponibilidad limitada está llevando a los ocupantes a replantear sus estrategias de expansión, primando soluciones más eficientes, flexibles y a planificar con más anticipación.
Madurez en centros de datos
Por su lado, el sector de centros de datos en la península ibércia avanza hacia una fase de mayor escala y madurez, impulsado por la creciente demanda derivada de la IA.
Concretamente, Madrid mantiene su posición como hub estratégico, mientras emergen nuevos polos con mejor acceso energético.
A su vez, la complejidad creciente en los procesos de conexión a red está acelerando la adopción de soluciones eficientes, estándares ESG y tecnologías avanzadas de gestión térmica, reforzando el posicionamiento de la península dentro del mapa digital europeo.
