Se estima que el 74% de los transportistas presenta sobrepeso y, de ellos, uno de cada tres sufre obesidad, lo que puede derivar en graves problemas de salud a medio y largo plazo. Como señalan en MasterRuta, la comunidad digital de Euromaster, en colaboración con Itziar Digón, psicóloga especializada en conducta alimentaria, esta profesión se caracteriza por un exceso de sedentarismo al tener que estar muchas horas sentado al volante.
En este sentido, consideran que una dieta saludable para estos profesionales debe apostar por alimentos sencillos y lo más naturales posible. En concreto, la base debería ser la comida casera, las verduras, las proteínas, los cereales y las legumbres.
Los horarios desordenados y las largas jornadas laborales favorecen hábitos poco equilibrados y una alimentación basada, en muchos casos, en productos procesados y con altos niveles en azúcar, lo que puede provocar alteraciones en los niveles de triglicéridos y colesterol, así como aumentar el riesgo de diabetes y otras patologías asociadas al sedentarismo.
Por ello, es recomendable que el conductor lleve consigo en la cabina del camión agua, fruta fresca, frutos secos o bocadillos preparados en casa, evitando así en la medida de lo posible consumir productos con alto contenido en azúcar, grasas y sal.
Comer conscientemente
Digón también plantea la necesidad de comer de forma consciente para mejojar la salud. Esto implica, según la psicóloga, prestar atención a lo que se come, entender cómo influyen las emociones y disfrutar del momento, considerando la comida como una fuente de energía y bienestar y no como una respuesta automática al estrés diario.
En contrapartida, comer rápido o hacerlo cuando se está muy cansado puede tener consecuencias directas en la salud del transportista, desde el propio sobrepeso hasta cambios metabólicos, hormonales y enfermedades cardiorrespiratorias. En definitiva, es preciso aprender a diferenciar entre el hambre fisiológica y el hambre emocional, que nos lleva a comer por estrés, cansancio o aburrimiento, además de organizar las comidas en función de las verdaderas necesidades del cuerpo.
