En 2025, los envíos marítimos de carbón hacia China cayeron un 10%, a medida que aumentó la oferta doméstica y se debilitó la demanda procedente de la fabricación de acero y la generación de electricidad. El descenso afectó especialmente a los embarques con salida desde Indonesia, Estados Unidos, Australia y Colombia, según Bimco.
China es el mayor importador de carbón del mundo y el destino del 28% de los envíos marítimos globales de este producto, que representan el 4% de la demanda de tonelada-milla del transporte de graneles secos. El carbón térmico supone el 87% de los envíos marítimos de carbón hacia China, mientras que el 13% restante corresponde al carbón coquizable, empleado en la producción de acero.
En 2025, el 90% de los envíos marítimos procedió de Indonesia, Australia y Rusia, si bien Indonesia suministra principalmente carbón térmico, mientras que Australia y Rusia aportan una mezcla de carbón térmico y coquizable. A su vez, China también importa volúmenes significativos de carbón por rutas terrestres desde Mongolia y Rusia.
Como aseguran desde Bimco, la caída de los envíos de carbón hacia China impactó negativamente en el mercado de graneles sólidos, ya que las toneladas-milla de carbón con destino a China disminuyeron un 21%. Además, las distancias medias de navegación se redujeron, pues los envíos desde Estados Unidos y Colombia cayeron en un 70% y un 80% respectivamente, debido a la fuerte competencia de precios por parte de proveedores asiáticos y los aranceles impuestos al carbón estadounidense.
Segmentos de buques más afectados
Los segmentos capesize y supramax fueron los más afectados, ya que la demanda de carbón en toneladas-milla cayó un 44% y un 19% respectivamente. Ambos segmentos afrontaron una dura competencia por parte del segmento panamax, mientras que el capesize sufrió también el impacto de la caída de los envíos de carbón colombiano.
En cambio, el volumen de carbón transportado en buques panamax solo descendió un 1%, pero las toneladas-milla disminuyeron un 8% por la reducción de los embarques desde Estados Unidos. En total, la Agencia Internacional de la Energía prevé que la demanda china de carbón disminuya un 1% hasta 2027, afectando tanto al carbón térmico como al coquizable, y estima que la capacidad instalada de energías renovables de China casi se triplicará hasta 2030.
También prevé que la oferta total de carbón en China disminuya más rápido que la demanda, debido al exceso de suministro en 2025, que ha presionado los precios y elevado los inventarios. Entre 2025 y 2027, la agencia estima una reducción del 4% en la producción china, lo que supondría el primer descenso desde 2016.
Las importaciones totales de carbón de China caerán un 8% en un contexto de estabilidad de las importaciones terrestres de carbón mongol, lo que implica un 10% menos de envíos marítimos de carbón hacia China en 2027 en comparación con 2025. La magnitud final de la caída dependerá, dicen desde Bimco, de hasta qué punto el Gobierno chino limite la minería doméstica.
