Las fuerzas estadounidenses han interceptado este miércoles dos petroleros vinculados a Venezuela, uno de ellos tras una persecución que ha durado más de dos semanas y un cambio de nombre. Se trata del "Marinera", construido en 2002 y anteriormente conocido como "Bella 1".
Cuando aún llevaba su nombre anterior, el 20 de diciembre, la Guardia Costera de EE.UU. intentó interceptarlo en el Caribe, mientras se dirigía supuestamente hacia Venezuela. El buque no contaba con un pabellón nacional válido, explican desde Splash, lo que lo hacía susceptible de ser abordado en virtud del derecho internacional, y las autoridades estadounidenses contaban con una orden de incautación que les permitía tomar posesión del buque.
Dicha orden se había dictado por la participación del buque en el comercio de petróleo iraní, lo que hizo que fuera incluido en la lista de sanciones de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro de los Estados Unidos en 2022.
No obstante, el buque habría cambiado su rumbo y modificado su nombre, volviendo a registrarse bajo pabellón ruso. Desde entonces, había sido perseguido por las autoridades estadounidenses por el Atlántico Norte, mientras que Rusia habría desplegado un submarino y otros recursos navales para escoltar al petrolero.
A pesar de ello, el Departamento de Justicia y el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos han podido finalmente incautar el buque por violaciones de las sanciones estadounidenses, con la ayuda del Ministerio de Defensa del Reino Unido. Los datos proporcionados por Equasis que recoge Splahs afirman que el buque es propiedad y está gestionado por Louis Marine Shipholding, con sede en Estambul.
Además, el ejército estadounidense ha interceptado este miércoles otro petrolero vinculado a Venezuela, esta vez en el Caribe. Se trata del petrolero "M Sophia", construido en 2004, con bandera de Panamá y con un peso muerto de 320.000 toneladas. El buque, descrito desde la administración de Trump como apátrida, sancionado y miembro de la flota fantasma utilizada para sortear las sanciones, está siendo escoltado por la Guardia Costera hacia los Estados Unidos.
