Las nuevas regulaciones para el e-commerce impactarán en el mercado de la carga aérea en 2026

Los volúmenes han sido mejores de lo esperado durante el último trimestre, pero existen demasiadas incógnitas en lo que respecta al comercio internacional y las tensiones geopolíticas de cara a 2026.

09/01/2026 a las 13:36 h
carga aérea

La demanda mundial de carga aérea ha cerrado un turbulento 2025 con un balance positivo, con un aumento de los volúmenes del 6% interanual en diciembre según los datos de Xeneta. Sin embargo, el estancamiento de los envíos de comercio electrónico procedentes de China está generando preocupación entre aerolíneas y transitarios, según los analistas de Xeneta.

Los volúmenes han sido mejores de lo esperado durante el último trimestre, lo que refleja la disposición de muchos cargadores a abandonar otros modos de transporte en favor de la velocidad y fiabilidad del transporte aéreo en un contexto de disrupciones e incertidumbre económica.

Después del crecimiento del 11% registrado en 2024 y la resiliencia del mercado observada en 2025, cuando todo el mundo auguraba un panorama sombrío por los aranceles, la consultora prevé un modesto aumento de los volúmenes de entre el 2% y el 3% en 2026.

El mercado ha resistido hasta el momento mejor de lo esperado, a pesar del cambio en los patrones comerciales, la eliminación del umbral de minimis para los envíos de comercio electrónico en Estados Unidos y los desvíos marítimos para evitar el mar Rojo. Sin embargo, de cara a 2026, Xeneta apunta que existen demasiadas incógnitas en lo que respecta al comercio internacional y las tensiones geopolíticas, lo que acabará notándose en los volúmenes y derivará en unas tarifas más bajas.

Concretamente, las tarifas medias mundiales se han situado en los últimos meses por debajo de los niveles de 2024, con una caída del 5% en noviembre y del 4% en diciembre, lo que sugiere que el descenso podría estar moderándose, pero no revirtiéndose.

El impacto del e-commerce

La evolución futura dependerá en gran medida del comercio electrónico, pues los cargadores en China, Europa y otros mercados se enfrentan ahora a mayores costes de entrega. De hecho, los datos de aduanas chinas muestran que las exportaciones de bajo valor y de comercio electrónico en noviembre crecieron solo un 1% interanual, tras haberse estancado en octubre.

Las exportaciones a Estados Unidos concentraron la mayor parte de este descenso, desplomándose un 52% interanual en noviembre tras una caída del 51% en octubre, los mayores descensos jamás registrados. Antes de la prohibición de minimis impuesta por el Gobierno estadounidense, el comercio electrónico entre China y EE.UU. representaba aproximadamente el 3% del volumen mundial de carga aérea.

En su caso, los volúmenes de comercio electrónico entre China y la Unión Europea continuaron creciendo, aunque a un ritmo más lento, con un aumento del 29% en noviembre, frente al 47% registrado en octubre.

Por otro lado, desde octubre de 2025, 'marketplaces' como Amazon, Temu y eBay deben informar a las autoridades chinas de los datos fiscales relevantes de comerciantes y proveedores de servicios individuales para mejorar la transparencia y el cumplimiento normativo.

El incumplimiento puede resultar costoso, con multas de hasta 14.000 dólares si no se cumplen los plazos o se reportan datos incorrectos, aunque en los casos más graves, las sanciones pueden alcanzar unos 71.000 dólares e incluir la suspensión de la actividad hasta su corrección.

Un entorno más regulado

En cualquier caso, el comercio electrónico internacional transfronterizo afrontará un entorno más regulado en múltiples frentes. Estados Unidos y la Unión Europea lideran este proceso, pero países como Japón y Tailandia también han debatido o anunciado nuevas normas que entrarán en vigor en 2026.

En diciembre, por ejemplo, la UE acordó imponer un arancel fijo de tres euros a partir del 1 de julio a los pequeños envíos con un valor inferior a 150 euros, que en un 91% proceden de China. Como consecuencia, es probable que los volúmenes de comercio electrónico crezcan a un ritmo más lento en 2026, aunque aún por encima del mercado general de carga aérea, a medida que las plataformas se adaptan a los cambios normativos y a la evolución de los flujos comerciales.

En este sentido, desde Xeneta advierten de que los aranceles podrían aumentar aún más la presión para el mercado de carga aérea. Los volúmenes transportados por vía aérea también podrían verse afectados por la caída del poder adquisitivo de los consumidores.

Si bien la naturaleza volátil del comercio y de los asuntos internacionales podría acabar beneficiando al transporte aéreo, por el momento todo apunta a una ralentización de mercado en 2026, cuando es más que probable que algún factor frene el nivel de crecimiento de la carga aérea observado en los dos últimos años.