Entrevista a Antonio Iglesias, director del máster de Logística, Transporte y Cadena de Suministro de ESIC Business & Marketing School

"El mayor reto de la logística ya no es tecnológico, sino la falta de talento cualificado"

Con más de cuatro décadas de experiencia en el diseño de operaciones logísticas, dirección de proyectos y formación de directivos, Antonio Iglesias analiza es transformación experimentada por la cadena de suministro, las nuevas competencias que demandan las empresas y las oportunidades que ofrece una profesión cada vez más tecnológica, transversal y decisiva para el futuro de los negocios.

La formación se ha vuelto una necesidad de supervivencia empresarial.
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La logística ha dejado de ser una función de apoyo para convertirse en uno de los principales factores de competitividad de las empresas. La digitalización, el comercio electrónico, la automatización y las crecientes exigencias de sostenibilidad han transformado por completo una actividad que hoy ocupa un lugar estratégico en la toma de decisiones. Sin embargo, este proceso de evolución convive con un reto que amenaza el desarrollo del sector: la escasez de profesionales cualificados.

Cadena de Suministro: Desde la perspectiva de cuatro décadas de trayectoria profesional en Cadena de Suministro y Operaciones, ¿cómo describirías el gran salto paradigmático que ha dado la logística?

Antonio Iglesias: Históricamente, la logística era el "departamento gris", un mero centro de costes cuya función era el trabajo físico de mover cajas del punto A al punto B. Hoy, sin embargo, nos hemos convertido en el corazón de la ventaja competitiva. Hemos pasado de usar papel y carretillas manuales a ser el epicentro de la transformación digital de las empresas.

Era un sector percibido con escaso glamur y de mano de obra intensiva. Hoy en día, esa visión es rotundamente falsa. De hecho, nuestra labor es tan crítica para la supervivencia del negocio que el logístico ahora debería tener un asiento asegurado en el comité de dirección. Si el siglo XX fue el de la producción en masa, el siglo XXI es el de la gestión digital de la cadena de suministro.

La automatización y el análisis de datos han cambiado el perfil profesional que demandan las empresas, que buscan estrategas con visión transversal y capacidad de liderazgo.

CdS: A pesar de esta innegable modernización tecnológica, sueles señalar que el sector se enfrenta a un cuello de botella crítico y alarmante. ¿Cuál es la raíz de este problema?

AI: La gran paradoja actual es que nuestro principal desafío no es la escasez de microchips, ni la falta de contenedores o el precio del combustible; el verdadero cuello de botella es humano: la alarmante falta de talento cualificado. Mientras el sector crece impulsado por el comercio electrónico y la omnicanalidad, las empresas sudan sangre para encontrar profesionales capaces. Este déficit nace de la colisión de tres factores:

  • Primero, el mercado laboral no se ha actualizado a la misma velocidad que los almacenes de alta tecnología.
  • Segundo, el consumidor ahora exige recibir sus paquetes en apenas dos horas, trasladando una complejidad brutal a la "última milla".
  • Tercero, seguimos arrastrando esa vieja percepción de ser un sector poco atractivo, lo que aleja a las nuevas generaciones que prefieren la consultoría o las finanzas.

Esta escasez tiene consecuencias financieras devastadoras: sin talento, la tecnología puntera se convierte en un gasto inútil.

CdS: Entonces, para cubrir esa brecha, ¿qué perfil en competencias demandan las compañías hoy en día?

AI: Ya no se buscan perfiles puramente empíricos, sino estrategas. A nivel técnico, la logística moderna es "matemáticas puras"; se demandan analistas que dominen sistemas de información, Business Intelligence, Analítica predictiva. A nivel de habilidades blandas, se exige una gran inteligencia emocional para gestionar equipos en crisis, una visión transversal del negocio y, sobre todo, liderazgo para impulsar la descarbonización y la logística verde.

Además, el logístico debe poseer una visión transversal para interactuar con ventas, finanzas y marketing, además es imperativa la capacidad de liderazgo en sostenibilidad para diseñar redes descarbonizadas y gestionar una logística inversa ética.

CdS: Profundizando en el día a día de la profesión, ¿cuáles que son las "luces y sombras" de dedicarse a la Cadena de Suministro en la actualidad?

AI: Empezando por las luces, es un sector a prueba de crisis con una resiliencia asombrosa; el suministro global nunca se detiene, lo que garantiza una empleabilidad y seguridad laboral inigualables. Te permite ser el epicentro de la innovación tecnológica y ofrece empleos con propósito, dándote la llave para afrontar el cambio climático mediante certificaciones como Lean & Green. En cuanto a las sombras, operamos bajo la tiranía del Just-in-Time, lo que significa que el escenario ideal es una excepción y nuestro día a día consiste en gestionar anomalías (temporales, huelgas, bloqueos) sin margen de error.

Es un sector exigente con los horarios debido a la globalización 24/7 y sufre de falta de reconocimiento: el éxito logístico es silencioso y el cliente solo te recuerda el único día en que su paquete llega tarde.

La formación especializada es imprescindible para gestionar cadenas de suministro cada vez más digitales, sostenibles y complejas.

CdS: Ante este escenario de alta exigencia, ¿por qué es tan importante cursar un máster o una formación especializada en este momento?

AI: Porque las reglas del juego han cambiado y la intuición ya no sirve para gestionar esta complejidad; la formación se ha vuelto una necesidad de supervivencia empresarial. En el Máster de Logística y Cadena de Suministro de ESIC, ya no te enseña a almacenar mercancía en naves, sino que se capacita para transformar océanos de datos en decisiones rentables.

Además, aporta el conocimiento sobre estándares internacionales (como SCOR DS o Lean & Green) necesarios para escalar posiciones directivas y trabajar sin fronteras, y además dota a los alumnos de la posibilidad de certificarse como consultores SAP lo cual representa una gran ventaja competitiva en el momento actual.

CdS: Por ir terminando, ¿cuál es el mensaje final a alguien que esté valorando orientar su futuro profesional hacia la logística?

AI: Les diría que, si buscan una rutina cómoda y predecible de "9 a 5", este no es su lugar. Pero si poseen una mente ágil, son amantes de los retos complejos, tienen alta tolerancia a la frustración y huyen del estancamiento, trabajar en la cadena de suministro les va a enganchar profundamente.

Estudiar logística hoy no es aprender a almacenar mercancías, es aprender a gestionar la complejidad para conectar la tecnología con las personas y la promesa de una marca con la satisfacción del cliente. Hemos evolucionado tanto que hoy somos, sin lugar a duda, el márketing del siglo XXI, por ello ESIC, escuela que desde hace 60 años es el referente en la formación en Márketing, se convierte en lugar imprescindible para especializarse en Cadena de Suministro.
 

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