Amenazas cada vez más costosas y complejas

El transporte y la logística en el punto de mira de los ciberdelincuentes

La digitalización ha puesto en la diana al sector del transporte y la logística, que se ve obligado a implementar los máximos mecanismos de protección en su cadena de suministro para detectar y actuar con rapidez ante cualquier intento de intrusión.

17/05/2026 a las 12:05 h
Las organizaciones deben evolucionar hacia modelos de supervisión continua.
Las organizaciones deben evolucionar hacia modelos de supervisión continua.

La digitalización y la automatización están revolucionando el sector logístico y del transporte en los últimos años, permitiendo optimizar al máximo cualquier operativa. Sin embargo, también han traído consigo un grave problema: el aumento de los ciberataques. Las compañías cuentan   en sus sistemas con numerosos datos de gran valor sobre sus clientes, lo que resulta muy atractivo para los delincuentes.

De hecho, según un análisis realizado por Pandora FMS a partir de datos del Incibe, el sector del transporte encabeza la lista de sectores afectados por ciberataques en España, con un 24,6% de los incidentes registrados. 

Detrás de estas intrusiones, cada vez más sofisticadas, muchas veces existe una intención de robar información o dinero a la compañía, con el fin de vender los datos o pedir un rescate. Sin embargo, las consecuencias pueden ir mucho más allá, pues mediante estas estrategias, se pueden provocar interrupciones operativas o paradas de producción, afectando a actividades clave para el funcionamiento de un país y generando pérdidas millonarias y daños reputacionales, a lo que se añaden los costes posteriores derivados de la recuperación del incidente o posibles sanciones.

Las amenazas son muchas y de diversos tipos, empezando por ataques de ransomware, amenazas relativas al dato o malware hasta los ataques a la cadena de suministro o el phising, pasando por los ataques de denegación del servicio o denegación del servicio distribuido.

Es muy importante que el sector sepa bien a lo que se enfrenta, teniendo en cuenta que los ciberataques a cadenas de suministro se han duplicado en 2025, según un análisis del Grupo Prosegur. 

Se trata de una de las amenazas más costosas y complejas de detectar para las organizaciones. De hecho, se tardan 254 días de media en detectar y contener una brecha originada en la cadena de suministro, lo que amplifica su impacto operativo, económico y reputacional.

Ataques a proveedores

En esta línea, cabe apuntar que un 22,5% de los incidentes registrados en 2025 involucraba a terceros o proveedores, lo que supone que los atacantes tratan ahora de infiltrarse en los sistemas de las empresas a través de proveedores de software, servicios cloud e integraciones SaaS.

La dependencia creciente de proveedores, integradores, APIs o servicios, ha modificado el vector de ataque, según destacan en Secure&IT, por lo que ahora un incidente en un actor secundario puede desencadenar un efecto dominó de gran impacto.

Los ciberataques pueden provocar interrupciones operativas o paradas de producción, generando pérdidas económicas y daños en la reputación de las empresas”. 

Las organizaciones deben evolucionar, por tanto, hacia modelos de supervisión continua de los sistemas de terceros, con acuerdos más exigentes, herramientas de monitorización permanente y una visión más madura del riesgo compartido. 

Por ejemplo, un vehículo moderno integra decenas de miles de componentes desarrollados por proveedores de todo el mundo, por lo que la responsabilidad en este ámbito se extiende a proveedores de software, componentes digitales, servicios IT y operadores industriales.

Así, según advierten desde ESET, la ciberseguridad no puede abordarse como una compra puntual de tecnología o un ejercicio de cumplimiento normativo. La protección efectiva exige la detección continua de amenazas, una capacidad de respuesta inmediata y visibilidad en tiempo real.

Para ello, se debe apostar por soluciones de Detección y Respuesta Administradas, que permiten a fabricantes y proveedores detectar anomalías, responder a incidentes y anticiparse a ataques sin necesidad de contar con grandes equipos internos especializados. 

También es importante, según Esed, realizar evaluaciones de seguridad a los proveedores, establecer cláusulas contractuales claras sobreseguridad y monitorizar continuamente el cumplimiento de los requisitos en la cadena.

Ajustes en la normativa

Teniendo en cuenta el impacto que pueden tener este tipo de ataques en ciertos sectores, se puso en marcha la Directiva NIS2, que establece un marco jurídico unificado para defender la ciberseguridad en la UE y exige que cada Estado miembro adopte una estrategia nacional de ciberseguridad, que incluya políticas para la seguridad de la cadena de suministro, la gestión de vulnerabilidades y la educación y sensibilización en materia de ciberseguridad.

Además, en 2026 se ha conocido que la Comisión Europea ha propuesto revisar el Reglamento sobre la Ciberseguridad de 2019, para reforzar la seguridad de las cadenas de suministro de las tecnologías de la información y la comunicación de la UE, y garantizar que los productos y servicios digitales utilizados por los ciudadanos de la UE se sometan a pruebas de seguridad.

Ciberseguridad
La Directiva NIS2 establece un marco jurídico unificado para defender la ciberseguridad en la UE .

También se aplicarán medidas adicionales para facilitar el cumplimiento de las normas de ciberseguridad por parte de las empresas y reforzar la Agencia de la Unión Europea para la Ciberseguridad. 

En esta línea, se han planteado modificaciones específicas de la Directiva NIS2 para simplificar las normas, agilizar la recopilación de datos sobre ataques de ransomware y facilitar la supervisión de las entidades transfronterizas.

Perspectivas y estrategias para 2026

De cara a 2026, el Grupo Prosegur anticipa una intensificación de los ataques a las cadenas de suministro, especialmente a través de la IA, identidades digitales y servicios gestionados, así como una evolución del ransomware hacia modelos de triple extorsión.

Por ello, recomienda reforzar la gestión del riesgo de terceros, auditar las integraciones críticas, adoptar arquitecturas "Zero Trust" y utilizar sistemas avanzados de detección y respuesta gestionada.

En el caso del transporte y la logística, un punto clave en los próximos años será la protección de los dispositivos GPS o IoT, y los sistemas operativos, que pueden ser la vía para posibles ataques.

También es clave la formación del personal. La ciberseguridad sigue dependiendo, en gran medida, de las personas, lo que hace imprescindible una cultura de seguridad sólida y sostenible.

Es imprescindible formar al personal operativo y administrativo en buenas prácticas de ciberseguridad para minimizar los riesgos”. 

Los ataques de phishing y el robo de contraseñas, aseguran desde Esed, siguen siendo formas de ataque muy comunes, y los correos, mensajes o llamadas que apelan a la urgencia siguen siendo la vía más habitual para comprometer credenciales o introducir malware en los dispositivos de la empresa.

Por ello, es imprescindible formar al personal operativo y administrativo en buenas prácticas de ciberseguridad para minimizar los riesgos.

Por su parte, desde Softek consideran que los sistemas de seguridad deben integrar ya capacidades de IA Agéntica para anticipar las amenazas en tiempo real y ser capaces de ejecutar ciclos completos de detección y mitigación sin intervención humana.

Además, a partir de ahora no solo habrá que monitorizar qué ocurre, sino entender por qué ocurre, y utilizar infraestructuras fragmentadas que garanticen la continuidad operativa mediante el aislamiento automático de las anomalías. El objetivo debe ser que los sistemas aprendan y se ajusten solos ante cada ataque para poder operar sin interrupciones. 

Una reacción a tiempo, dicen desde Pandora FMS, salva muchísima información, por lo que es imprescindible que cualquier organización cuente con protocolos de detección y seguridad, además de no depender de un único proveedor.

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