La digitalización del transporte y la logística en 2026 ha dejado de ser una aspiración estratégica para convertirse en una necesidad operativa inmediata. En un contexto marcado por una presión regulatoria creciente, con iniciativas como el Pasaporte Digital de Producto (DPP) y GS1 Sunrise 2027, las empresas se enfrentan a una combinación de exigencias que no admite demora: optimización de márgenes en entornos de costes elevados, madurez acelerada de la automatización y objetivos de sostenibilidad cada vez más estrictos.
A esto se suma la complejidad del comercio electrónico y la demanda de visibilidad en tiempo real a lo largo de toda la cadena de suministro. El resultado es claro: la infraestructura digital ya no es opcional, sino el pilar sobre el que se construyen operaciones resilientes y escalables.
Hacia una infraestructura digital integrada
En este escenario, TSC Auto ID se posiciona como un socio estratégico de infraestructura digital a largo plazo, capaz de habilitar cadenas de suministro conectadas, eficientes y preparadas para el futuro. Más allá de dispositivos individuales, el enfoque se centra en la creación de ecosistemas integrados donde la captura de datos, la impresión industrial, la identificación automática y la conectividad operan de forma sincronizada.
TSC Auto ID impulsa ecosistemas integrados de identificación y captura de datos para mejorar la eficiencia, la trazabilidad y la escalabilidad operativa.
Esta evolución responde directamente a los retos estructurales del sector como falta de visibilidad de extremo a extremo, errores de envío, dependencia de procesos manuales, flujos de etiquetado ineficientes y una creciente complejidad en el cumplimiento normativo y los objetivos ESG.
RFID y códigos 2D: la nueva era de la trazabilidad
En este contexto, la trazabilidad se está redefiniendo a través de la combinación de tecnologías complementarias. La adopción del RFID se acelera por su capacidad para mejorar la visibilidad a nivel de artículo y optimizar las operaciones, permitiendo un seguimiento continuo desde el almacén hasta el punto de venta. Este cambio marca el paso de proyectos piloto a implementaciones a gran escala, reduciendo pérdidas, errores de envío y procesos manuales de inventario
Como señala Benoit Charnallet , responsable de Ventas de Producto para EMEA, “la automatización, la trazabilidad y la sostenibilidad seguirán siendo palabras clave en 2026. Mientras los códigos 2D impulsados por iniciativas como el Digital Product Passport y GS1 Sunrise 2027 que redefinen el acceso a la información, la tecnología RFID se está consolidando como un estándar operativo para la trazabilidad a gran escala. El número de chips RFID enviados en los últimos dos años ha aumentado un 54%, y esperamos que esta tendencia continúe”. Este doble movimiento refleja una evolución estructural del sector, que combina nuevas exigencias regulatorias con una necesidad creciente de automatización y visibilidad en tiempo real.

Automatización y control de calidad desde el origen
La industria está asistiendo al fin progresivo del control de calidad manual y los procesos basados en papel. La digitalización implica validar los datos en el origen, integrando tecnologías de impresión y verificación que eliminan el error humano antes de la expedición. En este ámbito, las soluciones de print-and-apply, combinadas con sistemas de verificación ODV (Omnidirectional Barcode Verification), permiten automatizar tanto la aplicación de etiquetas como su control de calidad. Cada código es verificado en tiempo real para garantizar su legibilidad, conformidad con los estándares y correcta asociación con el envío, reduciendo incidencias, devoluciones y costes operativos.
Datos en tiempo real y movilidad operativa
En paralelo, la integración de soluciones de computación móvil permite la captura de datos en tiempo real, facilitando la sincronización con sistemas ERP, WMS y MES y eliminando progresivamente la dependencia de procesos manuales. Este enfoque se apoya en una arquitectura abierta que favorece la interoperabilidad y permite a las empresas escalar sus operaciones sin comprometer la flexibilidad ni la inversión a largo plazo.
Las empresas avanzan hacia ecosistemas digitales integrados que mejoran la visibilidad, reducen los errores y facilitan el cumplimiento normativo.
Eficiencia y sostenibilidad con tecnología linerless
Otro pilar clave de esta evolución es la adopción del etiquetado linerless, que se perfila como el nuevo estándar en logística de alto volumen y comercio electrónico. Como apunta Benoit, “el etiquetado linerless se convertirá en la opción por defecto para entornos logísticos y de e-commerce de gran volumen”.
Su capacidad para adaptarse a longitudes variables, reducir residuos y mejorar la seguridad operativa lo convierte en una solución alineada tanto con la eficiencia como con la sostenibilidad. Además, su menor huella en transporte y almacenamiento contribuye directamente a los objetivos de reducción de costes y emisiones, al tiempo que optimiza el rendimiento en centros de alta rotación.

De sistemas aislados a ecosistemas conectados
Sin embargo, el verdadero salto cualitativo en 2026 no reside únicamente en la adopción de nuevas tecnologías, sino en la transición hacia ecosistemas completamente conectados. La digitalización efectiva exige reemplazar dispositivos aislados por infraestructuras integradas de identificación y captura de datos, donde cada componente está conectado, gestionado de forma centralizada y preparado para intercambiar información de manera segura a lo largo de toda la cadena de suministro.
La interoperabilidad y la escalabilidad se convierten así en requisitos fundamentales para garantizar la continuidad operativa y proteger las inversiones tecnológicas a largo plazo.
TSC Auto ID: un socio tecnológico para el futuro
En este contexto, TSC Auto ID no solo proporciona herramientas, sino que construye la base sobre la que las empresas pueden escalar su transformación digital. Al integrar impresión industrial, codificación 2D y RFID, verificación de datos, computación móvil y arquitectura abierta, la compañía permite avanzar hacia cadenas de suministro más visibles, eficientes y sostenibles.
En un entorno donde cada decisión impacta directamente en los márgenes y el cumplimiento normativo, contar con un socio de infraestructura sólido y preparado para el futuro se convierte en un factor determinante para el éxito.