EEl sector del transporte marítimo ha vivido un año de tensión, en constante alerta por los anuncios de Donald Trump en Estados Unidos, la respuesta por parte de las autoridades chinas y europeas, y la evolución del conflicto en el Mar Rojo.
La administración estadounidense comenzó el año anunciando aranceles para Canadá, México y China, lo que provocó una reacción similar en el país asiático, marcando el inicio de una preocupante guerra comercial que tuvo en vilo al sector durante todo el año. Posteriormente, decidió gravar determinadas importaciones, planteando además una nueva reforma para implementar lo que Trump vino a llamar “aranceles recíprocos” contra los países europeos.
En abril, el mandatario hizo público oficialmente su plan, mostrando las tarifas que aplicaría para cada país, que eran de un 34% para China, sumado a otro 20% ya anunciado anteriormente. De nuevo, el país asiático le pagó con la misma moneda, por lo que la amenaza se elevó hasta el 104%, mientras China advirtió de que aumentaría los aranceles de los productos estadounidenses hasta el 84%. Del mismo modo, los 27 dieron a conocer una lista de productos en los que se aplicarían aranceles de hasta un 25%.
Toda esta tensión, sin embargo, derivó en una pausa de 90 días por parte de Trump para negociar la aplicación de aranceles, salvo en el caso de China, a la que aumentó las tasas hasta el 125%. Finalmente, en julio, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y el presidente de Estados Unidos, alcanzaron un acuerdo para fijar un límite arancelario único para mercancías comunitarias del 15%, manteniéndose los niveles anteriores a enero de 2025 para productos estratégicos. No obstante, el presidente estadounidense los fijó en el 50% para el acero y el aluminio.
Respecto a China, a finales de octubre, se acordó una rebaja de aranceles y la suspensión del bloqueo de las tierras raras. Del mismo modo, quedó en suspenso la imposición de tasas portuarias mutuas para buques relacionados con Estados Unidos o China, respectivamente, otra medida de presión que ya se aplicaba desde ese mismo mes.
La incertidumbre generadas por estas tensiones geopolíticas tuvieron un importante impacto en el comercio global, favoreciendo un incremento de los niveles de inventario, cambios en los flujos comerciales y un aumento de los costes del transporte. Las condiciones medias del mercado fueron, en general, peores que en 2024, pero la demanda se ha mantenido fuerte en las rutas que no tienen como destino Estados Unidos.
El país norteamericano, por cierto, mostró una gran hostilidad hacia Venezuela a lo largo del año, y ya en diciembre, anunció el bloqueo de todos los petroleros previamente sancionados que entraran o salieran del país, una decisión que nuevamente anticipaba consecuencias para China, principal comprador del crudo venezolano.
Conflicto en el Mar Rojo
En lo que respecta al conflicto en el Mar Rojo, a pesar del alto el fuego acordado entre Israel y Hamás en enero de 2025, la inseguridad continuó durante todo el año en esta zona estratégica para el tráfico marítimo.
En mayo, Estados Unidos llegó a un acuerdo con los hutíes por el que ambas partes se comprometían a no atacar objetivos contrarios, garantizando la libertad de navegación.
Los rebeldes aceptaron el alto el fuego con Washington en el Mar Rojo y el estrecho de Bab al-Mandab, pero no con Israel, lo cual quedó claro con diversos ataques perpretados desde el mes de julio.
La incertidumbre por los aranceles de Trump favoreció el aumento de los niveles de inventario y diversos cambios en los flujos comerciales, con peores condiciones de mercado
A su vez las Fuerzas de Defensa Israelíes atacaron, en el marco de la Operación Bandera Negra, los puertos de Hodeidah, Ras Isa y Saleef.
No fue hasta octubre cuando se confirmó el nuevo alto el fuego en la franja de Gaza, imprescindible para favorecer su reconstrucción tras la guerra, y un mes después los hutíes confirmaban, aunque no formalmente, el cese de los ataques en el Mar Rojo, advirtiendo de que supervisarían de cerca los acontecimientos para retomar las operaciones contra Israel si su ejército vuelve a atacar Palestina.
Nuevas inversiones y normas en España
Mientras, en España, el sector ha seguido dando pasos hacia un transporte marítimo moderno, sostenible y digitalizado. En esta línea, la patronal UNO ha reclamado este año un sistema fiscal más competitivo para atraer inversión internacional y consolidar a los puertos del país como la gran puerta logística de España al mundo.
De momento, el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible ha anunciado que invertirá más de 7.000 millones en el sistema portuario de titularidad estatal desde 2025 hasta 2029, con el propósito de mejorar su competitividad e impulsar su crecimiento. En 2025, estaban previstos unos 1.222 millones.
Además, en abril el departamento de Óscar Puente decidió relevar a Álvaro Rodríguez Dapena como presidente de Puertos del Estado, colocando al frente de esta entidad a Gustavo Santana, que ejercía hasta ese momento como director de la Marina Mercante.
A este respecto, conviene apuntar que ya ha entrado en vigor el Reglamento de Ordenación de la Navegación Marítima, con el que la Marina Mercante aspira a agilizar los trámites que requieren el despacho y enrole y desenrole de la tripulación en los buques, utilizando para ello una plataforma electrónica.
En junio, por otro lado, el Gobierno aprobó la Estrategia Marítima de España 2025-2050, que contó con la implicación de 11 ministerios y con el sector marítimo español, con el propósito de convertirse en el eje vertebrador para su descarbonización y modernización.
Más adelante, se aprobó el plan de acción nacional para la descarbonización del transporte marítimo, que desgrana las líneas estratégicas, medidas y programas de ayuda a aplicar para reducir las emisiones.

La decisión está en consonancia con la puesta en marcha por parte de la Comisión Europea de su Plan de Inversiones en Transporte Sostenible, que establece una hoja de ruta para acelerar la transición energética del transporte aéreo y marítimo.
Puertos del Estado, asimismo, encargó el pasado año una evaluación de riesgos climáticos para los 46 puertos de interés general que les ayudará a diseñar planes de adaptación al cambio climático a partir de fuentes de datos y metodología homogéneas. Igualmente, ha desarrollado una herramienta de información ambiental para visualizar los valores naturales protegidos en el entorno de los puertos.
Asimismo, a finales de año presentó los primeros resultados del Observatorio encargado de evaluar el impacto del Sistema Europeo de Comercio de Emisiones en el tráfico marítimo en la Uníón Europea. El análisis señalaba un crecimiento inesperado de actividad en puertos del Reino Unido, Egipto y Turquía, lo que podría corresponder a movimientos de las navieras para minimizar los costes derivados del cumplimiento ambiental.
Por otro lado, la Secretaría de Estado de Transportes y Movilidad Sostenible dio a conocer a finales de 2025 el reparto definitivo de las ayudas de la segunda convocatoria de subvenciones del ecoincentivo para el impulso del transporte marítimo de mercancías correspondientes al período de elegibilidad 2023-2024.
En el ámbito de la estiba, el V Acuerdo Marco fue prorrogado para los próximos seis años, hasta el 31 de diciembre de 2031, y el Supremo confirmó que el marco regulador del sector en España, incluido dicho Acuerdo Marco, se encuentra adaptado al Derecho de la Unión Europea.
Electrificación y nuevos combustibles
Según la Asociación de Empresas de Energía Eléctrica, el país necesita desplegar más de 800 MW de potencia eléctrica adicional en los puertos antes de 2030, así como inversiones de más de 500 millones en sistemas OPS que permitan a los buques conectarse a la red y apagar sus motores mientras están atracados.
En su opinión, es necesario un modelo de desarrollo portuario basado en la producción de energía renovable, el bunkering de combustibles verdes y la electrificación de maquinaria y vehículos.
En esta línea, el puerto de Barcelona sigue avanzando en su plan Nexigen y avanzó en 2025 en la electrificación del Muelle Adosado y la instalación del sistema OPS en la Terminal G de cruceros. También ejecutará una obra para canalizar el suministro eléctrico a las instalaciones OPS de la terminal H.
Mientras tanto, el puerto de Tarragona confirmó que recibirá financiación europea para la electrificación del Muelle de Baleares y la Autoridad Portuaria de Algeciras tramitó la instalación del sistema OPS en el puerto de Tarifa, así como en los atraques 7b y 8 de la terminal de pasajeros del puerto de Algeciras.
Del mismo modo, Puertos de Baleares adjudicó la instalación de cuatro sistemas de este tipo en los puertos de Palma, Ibiza y Mahón, mientras la Autoridad Portuaria de Las Palmas dio nuevos pasos para la electrificación del muelle Grande, en La Luz.
La Comisión Europea presentó en 2025 su Plan e Inversiones en Transporte Sostenible, que establece una hoja de ruta para acelerar la transición energética del transporte marítimo”.
En su caso, el de Cartagena licitó la instalación y explotación durante 35 años de un sistema de este tipo para buques de pasaje en el muelle Juan Sebastián Elcano.
En esta línea, Balearia y los puertos de Valencia y Palma firmaron un acuerdo para crear el primer corredor verde marítimo español, que combinará el uso de biogás, electricidad renovable a bordo y sistemas OPS para eliminar emisiones durante las estancias en puerto.
La naivera inició también la construcción de los dos primeros "fast ferries" eléctricos de cero emisiones que operarán en la ruta Tarifa–Tánger Ciudad a partir de 2027, convirtiéndola en el primer corredor verde marítimo entre España y Marruecos.
A lo largo del año, también se llevaron a cabo algunas operaciones clave en materia de bunkering. Enagás, por ejemplo, completó en su planta del puerto de Cartagena la primera carga de bioGNL de España a un barco que posteriormente abasteció a un portacontenedores en la modalidad 'ship to ship'.
Por su parte, el puerto de Málaga, que vivió en 2025 su primera operativa de suministro de GNL en la modalidad 'Ship-to-Ship', acogió en agosto el suministro de GNL a dos buques de manera simultánea mediante dos gabarras.