La normativa contra incendios es uno de los elementos cruciales en cualquier proyecto logístico. Del cumplimiento estricto de esta regulación dependerá el funcionamiento de los activos.

El Ministerio de Industria, Comercio y Turismo trabaja en una reforma del Reglamento actuamente vigente, en vigor desde el año 2004, en lo que se denomina Proyecto de Real Decreto por el que se aprueba el Reglamento de Seguridad contra incendios en establecimientos industriales.

El Ejecutivo también ha complementado el Reglamento con una Guía Técnica de aplicación, cuya última actualización data de 2019, que profundiza en las condiciones y requisitos constructivos y de edificación en seguridad pasiva que deben cumplir los establecimientos industriales en relación con su seguridad contra incendios, que dependerán principalmente de la relación entre la configuración del edificio donde se encuentra el sector, la superficie del sector y el nivel de riesgo intrínseco del sector.

La guía también se centra en los sistemas activos de seguridad para la detección, control y extinción del incendio, a través de una lucha directa y por tanto facilitar la evacuación, lo que dependerá de la relación entre la tipología del edificio donde se encuentra el sector de incendio, el nivel de riesgo intrínseco del sector y la superficie del sector de incendio.

La guía detalla la clasificación de los edificios industriales a partir de su configuración y ubicación con relación a su entorno, así como por su nivel de riesgo intrínseco.

En su conjunto, la norma establece los requisitos que deben cumplir estos establecimientos, de forma que se prevenga la aparición de incendios, o si esto no fuera posible, se limite su propagación y se posibilite su extinción, minimizando los daños que el incendio pueda producir a personas o bienes.

El Ministerio ha sometido la reforma de esta normativa, que tendrá rango de Real Decreto, a consulta pública previa con el fin de explorar las distintas opciones.

Con este reglamento, el entonces Ministerio de Industria, Turismo y Comercio reguló las condiciones de protección contra incendios en los establecimientos industriales con carácter horizontal, es decir, de aplicación en cualquier sector de la actividad industrial.

No obstante, dada la evolución tanto en la técnica, como los cambios en el marco normativo nacional y europeo, se hace conveniente revisar y actualizar los requisitos establecidos en el Real Decreto 2267/2004.

Por ello, este proyecto de Real Decreto busca actualizar el marco normativo relativo a la protección contra incendios, por medio de la aprobación de un nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, que derogue y sustituya al anterior.

En este sentido, el Ministerio ha sometido la reforma de esta normativa, que tendrá rango de Real Decreto, a consulta pública previa con el fin de explorar las distintas opciones.

En este punto, la Administración se ha planteado cuatro posibles alternativas, que incluían la elaboración de un nuevo reglamento que derogue y sustituya al anterior, la modificación parcial del reglamento actual de 2004 y crear documentos de apoyo (guías) con las aclaraciones y orientaciones que sean precisas, apoyándose en el reglamento ya existente.

Al final, la opción de elaborar una nueva normativa ha sido la que se ha impuesto.

La configuración y la ubicación, junto con su riesgo intrínseco, configuran la clasificación de los edificios industriales en España.

Problemas a resolver con la nueva norma

La principal causa que motiva la elaboración de este Proyecto de Real Decreto para sustituir al vigente desde 2004 es la evolución experimentada durante los últimos años, tanto en la técnica como en el marco normativo nacional y europeo en relación con la regulación de las instalaciones para el control y prevención de los incendios en las instalaciones industriales.

En concreto, en lo relativo al marco normativo europeo, cabe contemplar lo dispuesto en el Reglamento 305/2011 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 9 de marzo de 2011, por el que se establecen condiciones armonizadas para la comercialización de productos de construcción.

A este respecto, también existen varios reglamentos nacionales que es conveniente contemplar y tener en cuenta, tales como el Reglamento de instalaciones de protección contra incendios, aprobado por el Real Decreto 513/2017, de 22 de mayo; así como el Código Técnico de la Edificación (CTE), aprobado por Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo y modificado en varias ocasiones, como la última por el Real Decreto 732/2019, de 20 de diciembre.

Necesidad de una nueva norma

Las necesidades que pretende cubrir este proyecto de Real Decreto, de acuerdo con lo citado anteriormente, son las de actualizar el marco normativo relativo a la protección contra incendios, por medio de la aprobación de un nuevo Reglamento de seguridad contra incendios en los establecimientos industriales, que derogue y sustituya al anterior.

Finalmente, el objetivo de la norma se centra en conseguir una adecuación de la reglamentación nacional de protección contra incendios al progreso técnico, así como al resto del marco normativo nacional y europeo.

Ante esta situación, el sector logístico busca conjugar la máxima seguridad con un conjunto de normas que no sean un lastre para un sector en plena ebullición y que ya cuenta con un complejo marco regulatorio de ámbito europeo, nacional, autonómico y local.

De igual modo, conviene tener en cuenta que la rapidez en los trámites administrativos constituye un aspecto crucial para facilitar el desarrollo de proyectos logísticos en algunas zonas, toda vez que tanto los actores nacionales, como internacionales del mercado logístico aportan toda una serie de garantías en proyectos con una gran complejidad en cuanto a participantes e intereses concurrentes.

De igual modo, el sector es cada vez más consciente de las implicaciones que tiene el grado de seguridad y confort de las instalaciones logísticas para atraer talento al sector, precisamente en momentos en los que escasea el personal.

En definitiva, para los principales actores del sector se trataría de encontrar un equilibrio entre las necesarias garantías de seguridad y la flexibilidad, con la idea de que no se convierta en un obstáculo para una inversión imprescindible, en un contexto de gran dinamismo.