Hubo momentos en que cualquier salida parecía imposible, pero si hay un lugar en el que cualquier cosa puede convertirse en realidad ese es la ciudad de Bruselas, la capital de las instituciones de la UE en la que las normas no acaban siendo como se se quiere, sino como son.

Así pues, finalmente, se ha producido un acuerdo que incluso hoy sigue pareciendo imposible, principalmente por lo difícil que parecía a causa de las diferentes visiones existentes al respecto.

De hecho, ciertas autoridades con intereses contrarios al Paquete de Movilidad siguen haciendo todo lo posible para torpedear su aplicación pacífica e inmediata.

En su afán llegan a utilizar incluso a las propias instituciones de la UE, a priori neutrales, para defender visiones de país, algo ciertamente reprobable, pero que tampoco es la primera vez que ha ocurrido en la historia de la UE.

De este modo, la regulación del desplazamiento y del acceso al mercado entraría en vigor 18 meses después de su publicación oficial, mientras que las nuevas reglas de conducción y descanso serían aplicables veinte días después de la promulgación del Paquete de Movilidad, incluyendo las que regulan el regreso de los conductores a la base de las empresas de transporte.

Entre otros aspectos, el Paquete de Movilidad incluye una nueva regulación sobre trabajadores desplazados en el sector del transporte por carretera que contiene prescripciones sobre el salario mínimo de los conductores en los desplazamientos a otros países europeos tanto en transporte internacional como en cabotaje.

De igual manera, en relación con las empresas buzón, tendrán que acreditar que tienen actividad real en el Estado miembro en el que están registradas, para lo que se exigirá además que los camiones regresen al país de matriculación cada ocho semanas.

Por otra parte, las empresas deberán organizar los tiempos de conducción y descanso de sus conductores en el transporte internacional para que puedan regresar a casa a intervalos regulares, cada tres o cuatro semanas, según el horario de trabajo.

Así mismo el Paquete de Movilidad mantiene los actuales límites existentes para el cabotaje de tres operaciones en siete días e introduce un período de enfriamiento de cuatro días antes de que se puedan realizar más operaciones de cabotaje dentro del mismo país con el mismo vehículo.

Además se mantiene la prohibición de realizar descanso semanal regular en cabina y se establece que si se realiza fuera del domicilio del conductor, la empresa de transporte deberá sufragar los gastos del alojamiento.

De igual manera, los tacógrafos se utilizarán para registrar los cruces fronterizos para combatir el fraude y los vehículos comerciales ligeros de más de 2,5 toneladas también estarán sujeto a las normas de la UE para los operadores de transporte, incluido el equipamiento de las furgonetas con un tacógrafo.

El Paquete de Movilidad necesita una aplicación homogénea en toda la Unión Europea para impedir la competencia desleal.

Sin embargo, pese al equilibrio de la norma, los países de Europa del este no han cesado en su asedio hacia una norma que, a su juicio, perjudica los intereses de sus empresas en un mercado en el que cuentan con una posición muy competitiva, a tenor de la laxitud de sus normas internas y las diferencias de costes sociales que mantienen con algunos de sus vecinos del núcleo principal de la UE.

En este mismo sentido, a su juicio, este conjunto normativo también favorece a las empresas de los países centrales de la Unión y que en los últimos años habían ido perdiendo competitividad.

Por otra parte, el conjunto normativo también supone un espaldarazo para el tacógrafo inteligente, un instrumento que estrechará el cerco aún más sobre el control de los tiempos de conducción y descanso.

Con estos aparatos de control se controlarán mejor y de manera telemática las directrices establecidas por esta norma, como las que que rigen el cabotaje y el retorno a casa de los conductores, además de registrar los pasos fronterizos mediante un sistema de posicionamiento vía satélite.

Las últimas zancadillas

Así pues, con la tramitación del grupo de normas europeas ya finalizada, parecía que la entrada en vigor del conjunto normativo pondría fin a las dispustas, toda vez que la realidad de los hechos consumados suele imponerse en política internacional a la voluntad de intereses diversos.

Sin embargo, en el último movimiento en este tablero, Lituania ha anunciado que solicitará al Tribunal de Justicia de la Unión Europea que impida la entrada en vigor de algunas de las disposiciones del Paquete Movilidad.

Los países del este de Europa ven el Paquete de Movilidad como un ataque a la competitividad de sus empresas frente a las de los países centrales de la UE»

Entre las reglas que el Gobierno lituano quiere impedir se encuentran la norma que obliga a devolver el vehículo al Estado de establecimiento cada ocho semanas y a las disposiciones que restringen la actividad de camiones en otros Estados miembro de la UE, porque, a su juicio, estos requisitos discriminan a sus conductores y porque la nueva regulación implicará que los Estados que en la práctica no puedan aplicar las disposiciones se verán excluidos del mercado único.

Al tiempo, Rumanía ha instado a la Comisión Europea a garantizar un marco legal claro y armonizado a nivel europeo, con el fin de evitar la imposición de diferentes requisitos por parte de los Estados miembros a la aplicación de las nuevas que podrían dar lugar a controles abusivos y multas por parte de las autoridades de la UE occidental contra los transportistas rumanos.

Los países del Europa del este parece que no dan su brazo a torcer y parece que intentarán utilizar todos los mecanismos que ofrece el complejo funcionamiento de las instituciones europeas para evitar un daño que puede ser irreparable para unas empresas que han sabido aprovechar como nadie algunas ventajas sociales para hacer con una posición envidiable en el mercado europeo de transporte.