La previsión para los próximos meses, en lo que al sector de los semirremolques se refiere, es buena. Se va a mantener el nivel de los 13.000 vehículos anuales, lo que permitirá consolidar así cinco años consecutivos de fabricación muy estable.

No obstante, en este momento al inicio del ejercicio, no es fácil hacer un avance mucho más detallado del mercado de semirremolques, porque estamos viendo señales de un cambio de ciclo.

Aunque a simple vista, la economía parece que simplemente se desacelera, hay datos en el sector industrial que señalan a algo más importante que el mero hecho de dejar de crecer.

En el último trimestre de 2018 hubo un descenso en la producción industrial, que sumado al del tercer trimestre, marcan una recesión en el sector de fabricación. Sin embargo, el desajuste temporal actual es que el consumo crece, los servicios se estancan y la industria baja.

Esto anuncia un cambio de ciclo, del que no sabemos ni magnitud ni duración, pero que hace anticipar un año 2019 inestable, en la medida en que la tendencia industrial se contagie a los servicios, al consumo y a la confianza.

Según los datos del INE, la producción ha caído un -6,2% interanual, en diciembre los bienes de equipo cayeron un -5,7%, los bienes intermedios un -4,3% y la inversión en maquinaria un -1,5%.

Estamos con un mercado totalmente dimensionado, muy racional e incluso algo por debajo de nuestras posibilidades teniendo en cuenta el parque y los kilómetros/tonelada transportados.

La consecuencia de todo ello es que en los primeros meses del año se ha invertido la tendencia del año pasado. Aumentan los vehículos destinados a producto final para seguir alimentando un consumo todavía fuerte, mientras que los vehículos más sensibles al transporte de materias primas o productos industriales bajan más de lo esperado. Llevamos dos meses en los que se frena el crecimiento de vehículos especializados, como los basculantes o las cisternas, que llevaban un año de subidas, o baja la carga general y los contenedores.

Por el contrario, están en positivo el frigorífico y la paquetería, que venían de un reajuste importante después de varios años espectaculares.

En el largo periodo de recuperación tras la última crisis, hemos vivido de la compra atrasada por la crisis de bienes de consumo duraderos, del aumento de productividad por bajada de costes y de una fuerte exportación. Ahora esta tendencia se está frenando, con tendencia a invertirse durante unos meses.

La diferencia de este cambio de ciclo con los anteriores es muy importante para nuestro sector. En otros momentos se llegaba a un agotamiento de la demanda después de meses  o años con un mercado inflado por encima de nuestras posibilidades.

Pero en este momento, estamos con un mercado totalmente dimensionado, muy racional e incluso algo por debajo de nuestras posibilidades teniendo en cuenta el parque y los kilómetros/tonelada transportados.

Esto significa que el cambio de ciclo no va a afectar tanto a la compra de remolques y semirremolques. Se va a dejar de crecer, se va a estancar el nivel de matriculaciones, van a bajar puntualmente algunos tipos, pero no se van a ver descensos mucho más importantes.

En definitiva, podemos decir que el sector del transporte ha aprendido mucho en estos años, y que tiene una madurez que le va a hacer sobrellevar un inminente cambio de ciclo sin grandes consecuencias. Por ello, a pesar de los datos macro, nuestra previsión es de un año estable, con ligeras bajadas y tendencia a repetir las cifras del año pasado, bastante bueno para los indicadores económicos que se están empezando a conocer.

Julio Viartola
Secretario General de ASFARES
Julio Viartola secretario general de Asfares