El transporte multimodal aumenta la productividad ya que al subir el semirremolque al tren, en modo no acompañado, se aprovecha al máximo la flexibilidad y disponibilidad de la carretera, junto con la potencia y las economías de escala del ferrocarril.

En este contexto, la opción de subir el camión al tren o al barco para trayectos de larga distancia, superiores a 900 kilómetros, tiene muchas ventajas.

El ferrocarril es actualmente el modo de transporte más seguro, pues reduce el riesgo de accidentes y garantiza la máxima seguridad para el transporte de sus mercancías, incluyendo materiales peligrosos.

Además, el transporte multimodal en modo no acompañado cumple con los desafíos impuestos por las nuevas regulaciones sociales europeas.

VIIA ha adaptado del ferrocarril a las necesidades de la carretera, mediante el desarrollo de autopistas ferroviarias, que permiten subir al tren cualquier tipo de semirremolque.

Con el fin de facilitar el acceso a la multimodalidad, VIIA se ha focalizado en la adaptación del ferrocarril a las necesidades de la carretera, mediante el desarrollo de autopistas ferroviarias, que permiten subir al tren cualquier tipo de semirremolque.

Las autopistas ferroviarias ofrecen una alta frecuencia para garantizar la máxima flexibilidad. Además, el acceso a la terminal de VIIA en Le Boulou se puede realizar a cualquier hora, todos los días de la semana. El servicio directo que ofrece VIIA, permite circular todos los días del año, incluyendo fines de semana y días festivos, cuando el tráfico de camiones por carretera está prohibido en Francia.

Multimodalidad en estado puro

Desde el punto de vista de VIIA, el modelo ha cambiado. Las necesidades de los cargadores y un marco regulatorio cambiante y cada vez más asfixiante para la carretera, ha obligado a los transportistas a transformar la antes competencia entre modos, en una colaboración.

A este respecto, VIIA ha presentado recientemente el acuerdo alcanzado con la naviera danesa DFDS. De la misma forma que la autopista ferroviaria entre Le Boulou y Calais, la VIIA Britanica, tiene una extensión natural hasta Inglaterra, ahora de la mano de la naviera danesa DFDS, con la que VIIA ha firmado un acuerdo de colaboración, por el que se incorpora el servicio regular entre el puerto de Gante con Escandinavia, Noruega y Escocia, de forma que se amplía el ámbito de actuación del ferrocarril, con un único producto, de principio a fin, gracias a esta colaboración multimodal.

De esta combinación de una autopista ferroviaria con una autopista del mar, surge un nuevo servicio que ya está disponible, y que con una ventanilla única, que se encarga de la gestión integrada, ofrece un servicio desde la terminal de VIIA en Le Boulou hasta Calais y de ahí, en combinación con servicios de navieras, como P&O o DFDS, ya disponibles, se amplía a Inglaterra, Escocia, Noruega o Dinamarca.

De esta combinación de tren y barco, aún sin tratarse del ‘core business’ de la VIIA Británica, este nuevo planteamiento amplía el mercado captable y se retroalimenta para incrementar la tasas de ocupación del servicio, que es lo verdaderamente importante para la progresión de este tipo de servicios.