Einride y Lidl realizan las primeras pruebas en condiciones reales de tráfico con un camión autónomo sin cabina en Alemania.
El vehículo se emplea en una ruta entre una plataforma logística de la cadena y una de sus tiendas en el país, con la intención de extender este modelo añadiéndole múltiples paradas en cada trayecto.
Viabilidad y seguridad
La iniciativa cuenta con el apoyo del Gobierno federal alemán y tiene el objetivo de validar la seguridad y viabilidad de esta tecnología sin conductor a bordo para su uso cotidiano en condiciones operativas reales.
A su vez, la marca sueca consolida las carreteras germanas como uno de los principales bancos de pruebas para sus desarrollos de conducción autónoma para vehículos pesados, aprovechando la posición favorable a la innovación de las autoridades y un marco legal estricto en cuanto a cuestiones de seguridad vial.
La poca información ofrecida en cuanto a condiciones y localización del servicio da cuenta de las dificultades a las que se enfrenta el desarrollo de la conducción autónoma, una tecnología extraordinariamente compleja, pero que ofrece amplias posibilidad que aún parecen lejanas.