Eurowag ha introducido una tarjeta virtual de combustible que permitirá a las empresas de transporte gestionar el repostaje sin necesidad de tarjetas físicas de plástico y simplificará significativamente la administración tanto para los gestores de tráfico como para los conductores.
La tarjeta virtual funciona directamente dentro de la aplicación móvil Eurowag Office y de Eurowag Navigation y, a diferencia de una tarjeta de plástico tradicional, no está vinculada de forma permanente a un único vehículo específico. Esto permite a los conductores cambiar fácilmente de vehículo desde la propia aplicación sin necesidad de utilizar varias tarjetas distintas.
Hasta ahora, los clientes de Eurowag disponían de dos opciones. La primera era una tarjeta de combustible tradicional vinculada a la matrícula del vehículo, que puede virtualizarse, pero siempre bajo la condición de disponer de una tarjeta física de plástico.
Este modelo permite un registro detallado de los repostajes y facilita procesos como la recuperación de impuestos, aunque implica una mayor carga administrativa y costes asociados a la emisión y gestión de las tarjetas.
La segunda opción es una tarjeta universal no vinculada a un vehículo concreto, que ofrece una mayor flexibilidad, pero no proporciona una identificación precisa del vehículo durante el repostaje, lo que complica determinados procesos contables o fiscales.
Nueva tarjeta virtual
La nueva tarjeta virtual combina las ventajas de ambas soluciones, pues está asociada a un usuario específico y no a un vehículo, pero permite asignar cada repostaje a una matrícula concreta. De este modo, un conductor puede utilizar una única tarjeta para varios vehículos o disponer de varias tarjetas y seleccionar la que necesite desde Eurowag Office.
Esta tarjeta, que es gratuita, puede solicitarse y activarse de forma completamente digital dentro del entorno de Eurowag Office. Además, está disponible de manera inmediata tras su creación, por lo que las empresas ya no tendrán que esperar a la fabricación y entrega de una tarjeta física.
Cabe apuntar que los gestores pueden establecer límites y autorizaciones, y disponen de un mejor control sobre el uso de las tarjetas, a lo que se añade la reducción del riesgo de pérdida o uso indebido. No obstante, la tarjeta solo podrá utilizarse para el pago de combustible y no para servicios adicionales, como lavados de vehículos o la compra de otros productos.
Se lanzará para todos los clientes de la plataforma Eurowag Office. Funcionará dentro de la red de aceptación compatible con Eurowag Pay, que actualmente incluye más de 3.000 estaciones de servicio y áreas de estacionamiento para camiones en toda Europa.