Tras anunciar el pasado mes de enero un acuerdo no vinculante para avanzar en las negociaciones sobre la potencial integración de sus negocios, Moeve y Galp comunican esta semana que no ha sido posible alcanzar un acuerdo para culminar la operación tras meses de negociaciones infructuosas.
Según la lusa, la lógica estratégica subyacente a la operación propuesta sigue teniendo sentido, pero ambas energéticas no han conseguido "alcanzar la alineación comercial necesaria para establecer una asociación duradera y generadora de valor a largo plazo".
El proyecto proponía creación de dos plataformas energéticas europeas.
Dos plataformas diferenciadas
Por un lado, se pondría en marcha una plataforma industrial centrada en refino, química, trading, moléculas verdes y combustibles bajos en carbono, orientada al servicio de clientes B2B, a la que se denomina IndustrialCo.
En particular, la plataforma IndustrialCo está diseñada para desempeñar un papel central en la atracción de inversión industrial a largo plazo en la región y acelerar la transformación de los activos de refino e industriales existentes en hubs multi-energía integrados.
Así mismo, por otro lado, el proyecto prevé una plataforma de movilidad centrada en la venta de combustibles,incluida la recarga de vehículos eléctricos, y servicios de conveniencia destinados a clientes minoristas y de movilidad, y que impulsará a su vez el desarrollo de soluciones de movilidad de nueva generación, a la qiue se llama RetailCo.
En este ámbito, las dos energéticas pretenden que RetailCo combine las redes de estaciones de servicio de ambas compañías en la península ibérica, con aproximadamente 3.500 puntos en España y Portugal.
Con más detalle, se piensa que la mayor escala permitirá a la nueva compañía ofrecer una propuesta de servicios con más soluciones de conveniencia, incluyendo mejores ofertas de comida para llevar y movilidad, así como acelerar la inversión en recarga de vehículos eléctricos y servicios de movilidad de nueva generación.