Palfinger Ibérica ha inaugurado oficialmente su nueva sede central de Madrid, unas instalaciones de 22.000 m² situadas en el distrito de Vicálvaro que se convierten en el principal centro de operaciones de la compañía para el mercado ibérico.
La apertura, celebrada el pasado 24 de septiembre, culmina un proyecto en el que Palfinger ha realizado una inversión cercana a los 20 millones de euros para reforzar su estructura en España y Portugal.
El complejo concentra en una única ubicación las actividades de ventas, servicio, montaje, logística y repuestos, además de las funciones corporativas, con el objetivo de agilizar los procesos internos y mejorar la atención a clientes y distribuidores.
Más capacidad de montaje
Una de las principales mejoras respecto a las instalaciones anteriores está precisamente en la ampliación de la capacidad de montaje. La nueva sede dispone de 16 líneas, frente a las diez existentes anteriormente, lo que permite a la filial del fabricante austríaco aumentar su capacidad y ganar flexibilidad para responder a la evolución de la demanda.
La puesta en marcha de las instalaciones se produce, además, coincidiendo con el décimo aniversario de Palfinger Ibérica. En este período, la filial ha pasado de 85 a 240 empleados.

El nuevo centro también incorpora diferentes medidas destinadas a mejorar su eficiencia energética, entre ellas sistemas de energía renovable, ventanas de alta eficiencia, iluminación inteligente y climatización automatizada.
El proyecto comenzó a desarrollarse en 2025 con el objetivo de reunir en Vicálvaro las diferentes áreas que hasta entonces conformaban la estructura de Palfinger en Madrid. Las instalaciones incorporan también un auditorio con capacidad para un centenar de personas, destinado a formación, presentaciones y eventos técnicos.
Una nueva base para el mercado ibérico
España y Portugal constituyen mercados estratégicos dentro de la actividad de Palfinger en EMEA y la nueva sede servirá de base para continuar aumentando su presencia y el negocio de servicios en la Península Ibérica.
Durante la inauguración, Andreas Klauser, consejero delegado de Palfinger, destacó la apuesta de la compañía por el potencial a largo plazo de ambos mercados y el papel de las nuevas instalaciones para afrontar la próxima etapa de crecimiento de la filial.
Por su parte, Jörg Schopferer, director general de Palfinger Ibérica, señaló que la concentración de las principales funciones en una única ubicación permitirá mejorar la coordinación entre los equipos, aumentar la eficiencia de los procesos y reforzar la capacidad operativa de la compañía.