Scania ha dado el siguiente paso en su oferta de cabinas premium al introducir la cabina Longline en el flujo de producción regular, como una solución certificada de fábrica para la clientela que busca mayor espacio, confort y flexibilidad.
Concebida como una plataforma flexible, más que como una solución interior completamente especificada, combina la CrewCab y la de techo alto de la serie S para adaptarse a las demandas del mercado y mejorar las condiciones de trabajo de los conductores, a los que ofrece más espacio y flexibilidad.
Desde fábrica, se ofrecerá con una configuración interior que incluirá opciones como una cama estándar con espacio de almacenamiento o estanterías, o bien una disposición más abierta. El diseño plantea unos puntos de anclaje claramente definidos, pero permite a la clientela diseñar los interiores según sus necesidades específicas para crear un entorno de trabajo más adecuado.
La idea es no añadir elementos innecesarios y dejar que los clientes puedan personalizar sus vehículos mediante pintura e interiores a medida. Así, estarán disponibles opciones de pintura premium con todos los colores de automoción disponibles, a través de una colaboración con un carrocero sueco especializado que permitirá reducir los plazos desde la entrega hasta la puesta en operación.
La cabina Longline está adaptada a la legislación europea "Increased Vehicle Dimensions", IVD, que ha permitido a los clientes de toda Europa adquirir vehículos más largos. Inicialmente, estará disponible en dos versiones de longitud —28 y 31—, ambas con techo alto.
En concreto, la altura interior superará los dos metros, ofreciendo espacio suficiente para estar de pie a la mayoría de las personas que conducen. Las ventas han comenzado en abril de 2026, y se espera que las primeras entregas tengan lugar este otoño.