El aumento del gasto de defensa en Europa aumentará en casi 152.000 millones de euros en los próximos cinco años, hasta alcanzar los 704.000 millones de euros en 2030. Garbe Industrial estima que la demanda de espacio industrial y logístico por cada 1.000 millones de euros invertidos en defensa oscila entre aproximadamente 245.000 y 490.000 metros cuadrados, lo que supone que el incremento de la demanda podría situarse entre 37 y 75 millones de metros cuadrados durante los próximos cinco años.
Muchas de estas instalaciones se construirán para uso propio, por lo que se prevé que solo el 20% estará disponible para el mercado de inversión inmobiliaria institucional, lo que representa un potencial adicional de demanda de entre 7,5 y 14,9 millones de metros cuadrados.
Además, se han identificado cuáles serán los corredores militares estratégicos con mayor relevancia para el mercado inmobiliario industrial y logístico, atendiendo a su proximidad a la Red Transeuropea de Transporte, la conectividad multimodal, la accesibilidad por autopista, la idoneidad del terreno y la eficiencia de los trámites aduaneros. En función de ello, se les ha dado una puntuación Lofin, que es un modelo analítico desarrollado por Garbe para evaluar el atractivo de las ubicaciones.
Zonas estratégicas
Aunque solo el 6% de la superficie total de los 25 países europeos analizados ha obtenido una puntuación superior a 5 (sobre un máximo de 7), aproximadamente dos tercios del territorio de Países Bajos y Bélgica superan esa puntuación. En comparación, el 22% del territorio de Alemania y el 11% del de Italia, el único de los cinco principales mercados europeos que alcanza los dos dígitos además de Alemania, ha obtenido más de cinco puntos.
Al ser uno de los principales cruces para los flujos de mercancías dentro y hacia Europa, los mercados del Benelux han obtenido puntuaciones sistemáticamente elevadas en los cinco parámetros analizados, lo que refuerza su papel como corredor crítico para la movilidad militar. Todas las regiones han registrado puntuaciones superiores a 6,7.
El análisis realizado demuestra también la importancia de la proximidad a los puertos situados a lo largo del corredor Hamburgo–Le Havre y sus áreas de influencia. Los mayores puertos del Benelux, que son Róterdam y Amberes, así como su hinterland inmediato, encabezan la clasificación, aunque otros puertos del corredor, como Calais y Le Havre, en Francia, y Bremerhaven y Hamburgo, en Alemania, también han alcanzado puntuaciones superiores a 6.
Además, destacan varios puertos de menor tamaño pero de gran importancia estratégica en Europa Central y del Este, como el puerto de Klaipėda, en Lituania, y el puerto de Constanza, en Rumanía.