Diversos factores condicionan los desarrollos de nuevos polos logísticos en un contexto de consolidación.
Además del suelo y el desarrollo de los activos, estos nodos requieren de conectividad, servicios y personal, entre otros aspectos, lo que dificulta la creación de nuevos polos.
Sin embargo, la alternativa podria estar, a juicio de Mountpark, en la ampliación de aquellos polos que han demostrado su capacidad para atraer actividad logística y de transporte, aprovechando infraestructuras ya operativas y toda una red de servicios a su alrededor con capacidades de crecer en paralelo.
En esta misma línea, la promotora argumenta que, cuando un eje se consolida, su valor empieza a extenderse más allá de sus límites iniciales. Las empresas instaladas generan demanda para proveedores y servicios, se concentra conocimiento especializado, aumenta la disponibilidad de determinados perfiles profesionales y las infraestructuras evolucionan para responder a un volumen de actividad cada vez mayor.
El resultado, según su criterio, es una ventaja difícil de replicar desde cero.
Un nuevo concepto
Este fenómeno empieza a cambiar la manera de entender el crecimiento de los grandes polos logísticos. La siguiente oportunidad no tiene por qué encontrarse necesariamente dentro de las mismas áreas que protagonizaron su primera etapa de desarrollo, sino en nuevos espacios capaces de conectarse con una dinámica económica que ya existe.
Para las empresas, formar parte de la expansión de un polo consolidado permite acceder a buena parte de las ventajas generadas durante años: una red de proveedores, disponibilidad de talento, servicios especializados, conexiones y un mercado laboral familiarizado con determinadas actividades.
En estos casos, ampliar un eje existente puede ofrecer una alternativa a trasladar la actividad a una zona completamente nueva y tener que reconstruir desde cero buena parte de ese ecosistema.
Es precisamente esa siguiente etapa la que empieza a abrir nuevas posibilidades en el sur de Madrid, en continuidad con un eje económico ya consolidado, y que representa la oportunidad de desarrollar nueva capacidad sin partir de una página en blanco.
Para Mountpark, esta evolución plantea una forma diferente de abordar los futuros desarrollos: no crear ecosistemas aislados, sino identificar dónde existe ya una dinámica empresarial capaz de extenderse y generar nuevas oportunidades de crecimiento.