La constructora Eigo, especializada en el desarrollo de naves logísticas, hace balance de sus diez años de trayectoria destacando los proyectos que han marcado su evolución y consolidación en el sector inmologístico. Su director general, Ricardo Martínez Jordan, ha señalado que cada etapa de crecimiento ha estado acompañada de un proyecto emblemático que ha impulsado el siguiente salto de la compañía.
Los inicios de la firma se sitúan en Zaragoza, donde ejecutó sus primeros trabajos relevantes con la construcción de dos concesionarios para Citroën y Opel. Estos proyectos, promovidos por la familia Martín Retortillo, supusieron el primer hito significativo para una empresa que entonces comenzaba a abrirse camino.
Sin embargo, el verdadero punto de inflexión llegó con su desembarco en Madrid y su entrada en el segmento logístico. En este proceso, Martínez Jordan destaca el papel clave de ICC y de su responsable, José Luis Martínez, quien confió en Eigo en un momento en el que la compañía aún no contaba con experiencia ni volumen suficiente para abordar grandes desarrollos.
Dos proyectos determinantes
Esa confianza se materializó en dos proyectos determinantes: una nave de 15.000 metros cuadrados en Torrejón de Ardoz y otra de 52.000 metros cuadrados en Meco, que supusieron un reto tanto técnico como económico para la constructora, que hasta entonces manejaba cifras muy inferiores. La ejecución con éxito de estas obras entre 2017 y 2018 permitió a Eigo demostrar su capacidad para cumplir con su plan estratégico y posicionarse en el mercado logístico.
A partir de ese momento, la compañía comenzó a ganar visibilidad y credibilidad ante otros actores del sector. Promotores como Gazeley o Montepino, que ya conocían a Eigo, empezaron a confiar en la empresa, mientras que nuevos clientes como Panattoni, Goodman y otros fondos de inversión se sumaron progresivamente a su cartera.
Según Martínez Jordan, estos proyectos no solo supusieron el acceso a nuevas oportunidades, sino que consolidaron a Eigo como un referente en la construcción logística. “Nos permitieron demostrar que podíamos ejecutar grandes plataformas y nos abrieron la puerta a todo el sector”, explica.
La relación con ICC, además, se ha mantenido en el tiempo, convirtiéndose en un socio estratégico y cliente recurrente. Este modelo de trabajo basado en la confianza y la ejecución de nuevos proyectos es, según la compañía, una de las claves de su crecimiento.
De cara al futuro, Eigo mantiene su apuesta por seguir desarrollando proyectos logísticos de gran escala, apoyándose en una trayectoria marcada por la capacidad de ejecución y la fidelización de sus clientes.