El informe '2027 Prologis Global Supply Chain Outlook' revela cambios profundos en la configuración de las redes globales de activos logísticos.
Tres factores estarían impulsando esta transformación: las entregas ultrarrápidas, las necesidades energéticas de los inmuebles y la incorporación de la inteligencia artificial a la opertiva logística.
Tres factores, tres
En primer lugar, el documento asegura que las entregas ultrarrápidas se han convertido en el nuevo estándar. Un 58% de los operadores ya las ofrecen para adaptarse a un cliente cada vez más exigente y, al mismo tiempo, el 91% de los directivos creen que los clientes esperan, cada vez más, recibir sus pedidos en un plazo de uno o dos días.
Por otro lado, las necesidades engéticas juegan un papel determinante para elegir los lugares donde las empresas establecen sus instalaciones e invierten. En este sentido, la fiabilidad del suministro energético se ha convertido en el factor principal a la hora de decidir la ubicación de operaciones logísticas, por delante del acceso a las redes de transporte, la preparación para la automatización y la proximidad a los consumidores.
En tercer lugar, la inteligencia artificial se está convirtiendo en una ventaja competitiva diferencial. Dos tercios de los directivos afirman que la adopción de la IA ya diferencia a sus organizaciones de la competencia, y cerca de uno de cada diez utiliza la IA para ganar cuota de mercado frente a rivales de mayor tamaño. La previsión de la demanda basada en IA (43%) y los sistemas de IA con capacidad de actuación autónoma (39 %) se sitúan entre las tecnologías más transformadoras que, según se prevé, reconfigurarán las cadenas de suministro en los próximos tres años.
La cadena se transforma
Con todo ello, según el documento de Prologis, las empresas siguen rediseñando sus cadenas de suministro para hacer frente a las disrupciones.
De manera particular, aranceles y conflictos en los corredores de transporte aparecen como los factores que más ponen a prueba las cadenas de suministro.
En este contexto, más de la mitad de las organizaciones han rediseñado sus rutas y flujos logísticos durante el último año.
Así mismo, las empresas también están regionalizando sus operaciones (54%), trasladándolas a zonas geográficamente más cercanas (36%) o repatriándolas a sus países de origen (35%).