El complejo proceso de la compra de Segro por Prologis abre un nuevo capítulo esta semana.
La norteamericana ha presentado a finales de la semana pasada una tercera oferta de adquisición consistente en una propuesta de canje de acciones a razón de 0,0890 nuevas acciones de Prologis por cada acción de Segro, lo que, según sus cálculos supone un incremento del 6,0 % respecto a la propuesta inicial, y una alternativa de pago parcial en efectivo de hasta 2.700 millones de libras esterlinas, a un precio fijo de un penique por cada acción de la británica, pero sujeto a un prorrateo en caso de exceso de solicitudes.
Esta tercera propuesta coloca el valor de mercado de Segro en el entorno de los 13.500 millones de libras esterlinas, unos 15.860 millones de euros al cambio.
Dos puntos de vista sobre la última reunión
Tras ella, Prologis ha enviado emisarios a Londres para reunirse con la dirección de Segro. El encuentro, celebrado este pasado domingo, "no tenía por objeto presentar una nueva oferta revisada, sino más bien determinar si hay una vía creíble para una operación que el consejo de administración de Segro pudiera recomendar", según la estadounidense.
Prologis asegura sentirse "decepcionada" tras una reunión que, a su juicio, no ha aportado "claridad suficiente sobre aquellas cuestiones que permitirían avanzar más".
A su vez, la dirección de Segro asegura que en este encuentro pretendía "aclarar si Prologis tiene capacidad de mejorar las condiciones financieras de su oferta hasta un nivel que pudiera ser recomendado por el consejo de Segro" y confirma que Prologis no aportó información nueva en esta reunión ni introdujo mejoras en su última propuesta de adquisición.
Con ello, el consejo de administración de la británica cocnluye que "si Prologis presentara una propuesta mejorada que reflejara de manera más adecuada el valor de las prometedoras perspectivas de Segro, Segro seguiría mostrándose dispuesta a continuar dialogando con Prologis".
En las actuales condiciones propuetas, Segro estima que la compra sólo implicaría una transferencia de la propiedad de la compañía y que, consecuentemente, sus accionistas deben ser remunerados en consonancia.