En los últimos meses, Francia y Alemania, países que vienen ejerciendo el liderazgo de las instituciones europeas desde que se iniciara el proceso de integración continental en los años 50 del año pasado con la firma del Tratado de París, parecen decididos a controlar la penetración de empresas e instituciones chinas en sus estructuras económicas.
En este contexto debe leerse el hecho de que el Gobierno federal alemán haya decidido bloquear la compra del operador logístico Zippel por la naviera china Cosco.
Peligro para las cadenas de suministro alemana y europea
Para el Ministerio de Economía germano, "la adquisición habría agravado las dependencias y puesto en peligro la resiliencia de las cadenas de suministro de Alemania y de la Unión Europea".
Cosco tenía la intención de adquirir el 80% de Zippel, cuya dirección ha defendido la venta.
Zippel, operador fundado en 1978 con sede en Hamburgo, está especializado en el transporte de mercancías contenerizada entre puertos de su país de origen, de ahí las sinergias que quería aprovechar la naviera china. La compañía cuenta con una flota de unos 200 camiones.