Desde hace largo tiempo se viene barajando la posibilidad de utilizar modos de transporte de pasajeros para el movimiento de mercancía, especialmente de pequeño tamaño que sea compatible.
Desde el uso de los autobuses al caso más reciente del Metro de Madrid, los operadores siempre han barajado una operativa que se ha utilizado tradicionalmente en servicios de carruajes y de transporte marítimo desde mucho antes de la llegada del contenedor y de los buques de carga.
Menos tiempo de entrega y menos contaminación
En este contexto, Amazon ha empezado a mover paquetería en el icónico tren bala japonés.
La plataforma estadounidense quiere aprovechar así la eficacia y la puntualidad de este ferrocarril de alta velocidad para reducir tanto los tiempos de entrega, como el impacto medioambiental de sus servicios en el país del Sol Naciente.
Tres rutas desde Tokio al centro y el norte de Japón
En particular, la multinacional emplea el espacio que no está destinado a pasajeros de tres rutas del tren bala que conectan el área metropolitana de Tokio con el norte y el centro del país. Concretamente, son los trayectos entre Tohoku y Shinkansen, entre Tohoku y Hokkaido Shinkansen, así como entre Hokuriku y Shinkansen, en colaboración con los operadores ferroviarios JR East, JR Hokkaido y JR West.
Con ello, además, se evita tener que desarrollar nueva infraestructura adecuada para el transporte de paquetes y se aprovecha el espacio que ya se mueve en los trayectos de pasajeros.
Los servicios de Amazon se pusieron en marcha este pasado mes de marzo en los servicios Tohoku-Shinkansen y Tohoku–Hokkaido Shinkansen, mientras que la ruta de Hokuriku a Shinkansen se ha iniciado este pasado mes de mayo.