Amnistía Internacional se ha sumado esta semana a la denuncia presentada contra FedEx Bélgica por presunto tránsito ilegal de armas.
Diversas organizaciones civiles belgas acusan a la paquetera nortemaericana de mover partes de aviones de combate F-35 que Israel habría utilizado en la ocupación de la Franja de Gaza.
Operativa en Lieja
De acuerdo con los datos de la entidad, "en octubre de 2024, un cargamento sujeto al Reglamento sobre Tráfico Internacional de Armas de Estados Unidos fue transportado por FedEx desde la base de la Fuerza Aérea en Hill (Utah) hasta la base aérea militar de Nevatim en Israel, según la información disponible en el sitio web de FedEx".
Así mismo, Amnistía Internacional asegura que "en junio de 2025, las declaraciones realizadas por FedEx indicaban que 'ciertas rutas de vuelo de FedEx se han modificado con poca antelación por motivos operativos' debido al cierre del espacio aéreo israelí durante la 'Guerra de los 12 días' entre Irán e Israel. Como consecuencia, 'determinadas mercancías sujetas al Reglamento sobre Tráfico Internacional de Armas podrían haber pasado por Lieja accidentalmente'".
La organización, informa finalmente de que "el envío se descargó en el aeropuerto de Lieja y se transportó por carretera hasta el aeropuerto de Colonia (Alemania) para continuar hacia Israel".
Amnistía Internacional concluye que "desde entonces ha habido más informes en medios de comunicación sobre el presunto tránsito ilegal de mercancías en el aeropuerto de Lieja, lo que indica que no se hacen cumplir las leyes locales".
Por su parte, la filial belga de FedEx ha indicado a la organización de Derechos Humanos que “FedEx tiene el compromiso de acatar las leyes y normas aplicables. No hacemos envíos internacionales de armas y municiones, y tenemos estrictos procedimientos de control para evitar tales envíos”.
Las autoridades tienen suspendido el tránsito de armas a Israel a través de los aeropuertos de Lieja y Charleroi.