La Asociación de Empresarios de Mercalaspalmas, Asemerca, ha denunciado "la situación de abandono" que sufren las infraestructuras del centro logístico agroalimentario, así como la falta de comunicación por parte de la actual dirección. En marzo de 2024 la asociación preparó un informe de las deficiencias detectadas, y ante la falta de soluciones, el 15 de enero se presentó un nuevo escrito en formato de manifiesto, avalado por la mayoría de los empresarios.
En él se puso sobre la mesa la necesidad de realizar de forma urgente “una auditoría externa independiente sobre el estado real de las infraestructuras de la unidad alimentaria”. También se solicitó que se “evalúe la gestión desarrollada por la gerencia y su equipo de trabajo” y se reiteró su predisposición a colaborar y cooperar para el buen funcionamiento de las instalaciones.
Falta de mantenimiento
El presidente de la Asemerca, Juan Armando Rodríguez, se ha referido a la falta de mantenimiento en techos y cubiertas, con filtraciones y goteras generalizadas por todo el recinto. Además, desde hace 20 años se ha reclamado la instalación de marquesinas en los laterales de las naves A y B, que provoca que la lluvia afecte al pavimento.
De hecho, una persona trabajadora sufrió una grave caída, de la que sigue de baja médica más de un año después, y le quedarán secuelas importantes. También se ha destacado que, aunque recientemente se han mejorado algunas de las escaleras, no se han colocado frenos en los escalones y hay riesgo de resbalar.
Entre las deficiencias más graves denunciadas, se encuentra el estado de los muelles de carga, que permanecen sin reparar y en las condiciones originales de cuando se inauguró el complejo hace casi medio siglo. A ello se añade la falta de iluminación nocturna en las zonas comunes y un pavimento que se vuelve extremadamente deslizante con las lluvias, así como las "condiciones deplorables" en que se encuentran los baños públicos.
También existe una total falta de mantenimiento en los imbornales que deben canalizar las aguas en caso de lluvia. Sin embargo, Asemerca denuncia que la gerencia de Mercalaspalmas ha rechazado sistemáticamente responder a sus solicitudes y se ha negado a establecer canales de trabajo conjuntos para resolver los problemas del recinto.
Infraestructura crítica
Junto a las deficiencias que afectan a las condiciones de seguridad laboral de los trabajadores y los propios clientes, Rodríguez apunta que la gerente ha dicho públicamente que se procedería a cambiar los hidrantes: “No sabemos si cuando dice que los va a cambiar significa que no están en las condiciones adecuadas”.
A este respecto, desde Asemerca recuerdan que por su superficie, de 310.000 metros cuadrados, y su carácter esencial, se considera una infraestructura crítica de nivel 4 que debe cumplir unas condiciones esenciales en materia de seguridad: número de agentes de vigilancia, sistema de circuito de cámaras de vigilancia, iluminación, etc.
Para concluir, la Asociación analiza con preocupación el horizonte del año 2031, cuando expiran las concesiones administrativas originales de 50 años otorgadas tras el traslado forzoso de los mayoristas en agosto de 1981. A partir de ese momento, la relación jurídica de las empresas con Mercalaspalmas deberá transformarse obligatoriamente hacia un modelo basado en contratos de arrendamiento directos.
Sin embargo, los empresarios se encuentran "en una situación de total desinformación al respecto", sin saber las condiciones que impondrá Mercasa para el nuevo modelo de alquiler.
En palabras del propio Juan Armando Rodríguez, "Mercalaspalmas se ha convertido en una inmobiliaria pública que no muestra voluntad alguna por facilitar las cosas, manteniendo naves cerradas durante veinte años a pesar de haber empresas interesadas en tomarlas". Además, ha exigido transparencia inmediata a la gerencia para asegurar la supervivencia de las firmas que llevan sosteniendo el mercado desde su fundación.