En el marco de la escalada arancelaria entre Estados Unidos, China y la Unión Europea, la tensión en el Estrecho de Ormuz y la reconfiguración acelerada de las cadenas de suministro globales, Logistics & Automation y Empack han elaborado el estudio “De la disrupción a la adaptación: diagnóstico del sector logístico y del packaging español ante el nuevo orden comercial global”.
Esta investigación revela que casi la mitad de las empresas del sector logístico y del transporte (48%) y del packaging (44%) ya ha tenido que renegociar contratos con clientes o proveedores internacionales por la crisis arancelaria y geopolítica de los últimos doce meses.
En concreto, un 31% de las empresas del ámbito logístico y del transporte ha tenido que renegociar de forma puntual contratos y un 17% adicional reconoce un impacto amplio y relevante en sus condiciones comerciales. Mientras, un 32% de las empresas ha renegociado de forma puntual contratos con clientes o proveedores internacionales y un 12% señala un impacto amplio en sus condiciones comerciales.
Además, solo un 2% de las compañías logísticas y un 1% de las de packaging considera adecuada y suficiente la respuesta europea ante esta situación. Pese a esta crítica, ninguno de los dos sectores anticipa una ruptura brusca de su modelo de negocio.
La cautela domina las respuestas: un 37% en logística y transporte y un 41% en packaging cree que todavía es demasiado pronto para saber si el actual escenario obligará a cambios permanentes.
Aranceles y aduanas
Los nuevos aranceles de la Unión Europea a productos chinos y los aranceles estadounidenses a productos europeos son los factores que más están condicionando la operativa, aunque un 43% de las empresas afirma no haber sufrido todavía ningún impacto directo. En la relación con proveedores, un 27% ha realizado ajustes puntuales, mientras que un 19% sigue pensando qué cambios hacer y un 41% no ha necesitado modificar su estrategia.
En su caso, el 43% de las compañías no ha notado cambios relevantes en la gestión de aduanas, aunque un 23% reconoce un impacto moderado y un 16% ya asume sobrecostes de cumplimiento normativo.
La mitad de las empresas considera que la relocalización productiva de sus clientes hacia Europa no aplica a su modelo de negocio. En cambio, entre quienes sí perciben esta demanda, un 22% analiza cómo adaptar su red logística, con prioridades en reforzar la integración tecnológica, la trazabilidad y la capacidad de almacenaje y distribución.
El encarecimiento de las materias primas y el PPWR
En el caso del sector del packaging, cabe apuntar que los plásticos y las resinas son, con diferencia, la materia prima que más encarecimiento o problemas de suministro ha sufrido en el último año, según un 42% de las empresas, por delante del cartón y el papel, o el aluminio y los metales, con el 28%.
Frente a este encarecimiento, un 46% sigue trabajando con sus proveedores habituales, un 26% evalúa alternativas dentro de la Unión Europea o en países cercanos sin haber concretado ningún cambio, y solo un 8% ha relocalizado ya parte de su base de proveedores.
A esta presión de costes se suma el nuevo Reglamento Europeo de Envases, aplicable desde agosto de 2026. Un 28% de las empresas no lo conocía en el momento del estudio o consideraba que no le afectaba, y un 24% adicional valora su impacto como bajo o manejable, mientras que un 22% ya asume sobrecostes en la adaptación de sus procesos.