CMA-CGM y DSV han suscrito esta semana un contrato por el que la naviera gala prestará servicios de transporte marítimo sostenible al operador danés los dos próximos años.
En particular, la francesa estima que su servicio ACT+ permitirá a la escandinava reducir sus emisiones en 12,000 toneladas de CO2 a lo largo de todo el contrato.
Este producto de CMA-CGM emplea combustibles marinos sostenibles para reducir las emisiones contaminantes en un 83% con relación a los carburantes que tradicionalmente se utilizan en el segmento.
Estrategias de sostenibilidad
A su vez, la iniciativa refuerza una línea de colaboración entre los dos gigantes logísticos europeos que se mantiene desde hace largo tiempo y, al mismo tiempo, también potencia sus respectivas estrategias de responsabilidad medioambiental.
En concreto, los dos grupos tienen la intención de alcanzar el impacto cero en sus actividades para 2050.
En el caso de la naviera, su dirección lleva apostando desde 2017 por la incorporación a su flota de buques sostenibiles, especialmente de GNL.