Comisiones Obreras ha presentado una denuncia contra Glovo ante la Audiencia Nacional “por el despido masivo que la empresa viene ejecutando, superando con creces los 30 despidos en los últimos 90 días, que requieren la presentación oficial de un Expediente Regulador de Empleo justificado y negociado".
Así mismo, el sindicato alega que "con los despidos en una sola provincia de España, Glovo supera los 30 despidos en un solo mes, debiendo ser la mayor parte de ellos improcedentes al ampararse en un régimen sancionador que no les debe ser de aplicación en base al convenio colectivo que aplica la empresa, que es el estatal de empresas de mensajería de 2006".
Despidos disciplinarios
De igual modo, la central sindical asegura que "en algunos de los despidos Glovo alega supuestos tiempos de espera promedios en la entrega excesivos y lo que llaman “no shows”. Comisiones Obreras denuncia que se están imputando problemas ajenos al trabajador para justificar despidos disciplinarios. Incluso se ha llegado a sancionar y despedir a varias personas por faltar a un turno de trabajo en días de alerta climatológica de nivel rojo".
Además, en el caso de ganar el juicio, el sindicato intentará que "se anulen la inmensa cantidad de despidos disciplinarios que está ejecutando Glovo y que se readmita a estas personas, a las que además la empresa tendrá que abonar los salarios de tramitación".
Enésima estrategia
Comisiones Obreras cree que esta es "la enésima estrategia que Glovo está siguiendo para desprenderse de su responsabilidad con todos los trabajadores y trabajadoras de la empresa. Están queriendo imputar a la plantilla su nefasta gestión empresarial, que provoca una pérdida de cuota de mercado, y tratan de buscar un modelo de utilización de trabajadores y trabajadoras de usar y tirar en función del volumen de pedidos que haya en una época u otra".
Para esta organización sindical, "además del uso interesado de los despidos disciplinarios, se está utilizando el periodo de prueba de un mes como salvaguarda de contratación temporal encubierta, alegando la no superación de periodo de prueba en la mayor parte de las nuevas contrataciones como otra fórmula para la utilización de personas trabajadoras".
De igual modo, Comisiones Obreras también tiene en el punto de mira "la externalización de la plantilla a través de numerosas empresas fantasma que Glovo ha venido a llamar flotas".
En este sentido, el sindicato entiende que "esta externalización es una cesión ilegal de personas trabajadoras que ahora la empresa quiere intensificar tras la ejecución de los despidos masivos, con el único objetivo de precarizar, dividir e impedir la organización de las personas trabajadoras en Glovo para conseguir dignificar sus condiciones de trabajo".