De 460 a 128 euros por contenedor: cómo reducir los costes de la carga y descarga con sistemas semiautomáticos

Las empresas miran hacia los modelos semiautomáticos para evitar cuellos de botella en las operaciones de descarga de los contenedores.

31/03/2026 a las 12:39 h
Tawi ha desarrollado un equipo móvil con tecnología de elevación por vacío para entornos de descarga intensiva.
Tawi ha desarrollado un equipo móvil con tecnología de elevación por vacío para entornos de descarga intensiva. Foto: Tawi

El volumen de mercancía que circula en contenedor no para de crecer. Según datos de Market Research Intellect, el mercado global de servicios de carga y descarga de contenedores alcanzará los 17.150 millones de euros en 2031, con una tasa de crecimiento anual compuesta del 15,21% entre 2025 y 2031.

Sin embargo, los procesos para gestionar la llegada de esa mercancía siguen siendo, en muchos casos, los mismos que hace 20 años, como aseguran desde Tawi. Los operarios de almacenes y centros de distribución deben entrar manualmente al interior del contenedor y sacar las cajas una a una para dejarlo vacío en el menor tiempo posible.

Esta brecha entre el crecimiento del comercio global y la capacidad operativa de los almacenes genera presión en toda la cadena, al revelarse este proceso como uno de los principales factores de ineficiencia, lesión y rotación en las operaciones logísticas actuales.

Escasez de mano de obra

El mayor reto no es tecnológico, sino humano, pues la escasez de mano de obra cualificada para tareas físicamente exigentes es ya estructural en Europa. Según la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo, los trastornos musculoesqueléticos representan la enfermedad laboral más frecuente en el continente, y las operaciones de manejo manual de cargas pesadas figuran entre sus principales causas.

El resultado es una tasa de absentismo y rotación significativamente superior a la media del sector logístico, además de unos costes que van mucho más allá del salario por hora: gastos médicos por lesiones, coberturas de seguros, pérdida de productividad durante las bajas y costes de reclutamiento, formación y curva de aprendizaje de los nuevos operarios.

También es importante resaltar que la velocidad al inicio de un turno puede ser muy distinta a la del final, cuando la fatiga acumulada ralentiza el ritmo y eleva el riesgo de error, lo que dificulta la planificación de la cadena de entrada y genera ineficiencias que se amplifican a lo largo de la jornada.

Sistemas semiautomáticos

La automatización total de la descarga es, hoy por hoy, inviable en la mayoría de los almacenes, pero los sistemas semiautomáticos están dando ya buenos resultados. Estos equipos combinan la movilidad y criterio del operario humano con el apoyo mecánico para las tareas de elevación y transporte.

Equipados con tecnología de elevación por vacío, permiten manipular una amplia variedad de cargas sin esfuerzo físico directo. Tawi, por ejemplo, ha desarrollado un equipo móvil con tecnología de elevación por vacío para entornos de descarga intensiva, que permite a un equipo reducido operar con mayor seguridad y cadencia constante a lo largo del turno.

Yusen Logistic ya ha incorporado este descargador de contenedores, reduciendo el coste por contenedor de los 460 euros por unidad en la descarga manual a los 128. Además, el número de operarios necesarios para la descarga ha pasado de cinco a tres y se han logrado reducir en un 35% las horas-persona necesarias por contenedor, pasando de 20 a 13 horas.

En este sentido, es importante apuntar que reducir la carga física no solo disminuye el absentismo, sino que amplia el pool de candidatos disponibles, pues el esfuerzo físico excesivo y las preocupaciones de seguridad son factores de abandono que superan en peso a la remuneración.

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