La conducción autónoma acumula ensayos antes de convertirse en una realidad a medio plazo. La tecnología para su puesta en marcha es ya una realidad contrastada, pero el cambio cultural y regulatorio que supone implica más pruebas hasta lograr un conocimiento exhaustivo que permita su implantación a gran escala.
China y Estados Unidos, referentes
Las iniciativas se desarrollan en diversas partes del mundo. Las pruebas que se realizan en Asia y los Estados Unidos van muy por delante de las que a menor escala se llevan a cabo en Europa, donde la regulación se encuentra entre las más exigentes del planeta.
En este contexto, diversos operadores prueban el uso de vehículos autónomos en servicios de diverso alcance, ya sean de reparto de última milla o en circuitos de carga pesada.
DSV y Volvo prueban camiones autónomos en Texas
En este ùltimo ámbito, DSV impulsa ensayos con Volvo Autonomous Solutions para utilizar camiones pesados autónomos en algunos de sus circuitos de larga distancia en los Estados Unidos, país donde ya va siendo común ver a este tipo de vehículos por las carreteras.
Concretamente, el operador danés ha empezado a cubrir una ruta en el estado de Texas con camiones autónomos entre almacenes de Dallas, Fort Worth y Houston.
Como parte de este sistema, DSV se encarga del primer y último tramo, mientras que Volvo cubre la selección de rutas y el despliegue de vehículos.
Este ensayo se une a otros que ambas compañías tienen en marcha en Arizona, Georgia y Oklahoma.
En todos estos casos, el objetivo es testar la optimización de rutas que permite esta tecnología en parámetros medibles de seguridad, aprovechamiento de los vehículos y mejora de eficiencia de la red en un escenario de escasez de conductores.