Las empresas europeas rediseñan sus cadenas de suministro tras los acuerdos de la UE con Australia y Latinoamérica

La combinación entre acuerdos comerciales, optimización aduanera y planificación logística avanzada será decisiva para que las empresas europeas puedan aprovechar el nuevo ciclo de expansión internacional.

28/05/2026 a las 11:40 h

En un contexto marcado por la incertidumbre arancelaria, las tensiones comerciales internacionales y la necesidad de diversificar mercados, los grandes acuerdos comerciales de 2026 están redefiniendo el mapa logístico global y abriendo nuevas oportunidades para las empresas europeas. La reciente culminación del Acuerdo de Libre Comercio entre la UE y Australia, y la entrada en vigor del acuerdo UE–Mercosur impulsarán de forma significativa los flujos comerciales entre Europa, Australia y Latinoamérica.

En concreto, el acuerdo con Australia, anunciado en marzo tras casi una década de negociaciones, elimina prácticamente el 100% de los aranceles sobre las exportaciones europeas y reduce significativamente las barreras comerciales, facilitando el acceso a un mercado estable y estratégico para compañías de sectores como maquinaria, automoción, productos químicos, bienes de consumo y alimentación.

Igualmente, la entrada en vigor provisional del acuerdo con Mercosur el 1 de mayo ha abierto una de las mayores zonas de libre comercio del mundo, al reducir progresivamente los aranceles sobre numerosas exportaciones europeas. Esto permitirá la consolidación del comercio con países como Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, generando nuevas oportunidades para sectores europeos como industria, automoción, farmacéutico, alimentación y bienes de equipo.

No obstante, en este caso seguirán existiendo barreras logísticas relacionadas con infraestructuras desiguales, burocracia aduanera, requisitos sanitarios y diferencias regulatorias locales. Así lo ven desde KLN Iberia, que cree que la incertidumbre existente en el ámbito arancelario ha elevado los costes de cumplimiento, las revisiones de origen preferencial y la complejidad de la planificación aduanera.

A ello se añaden las tensiones comerciales con EE.UU., que han provocado un rediseño de las rutas, mientras aumentan las reclamaciones vinculadas a devoluciones de aranceles por errores en clasificación, valoración aduanera, origen declarado o aplicación incorrecta de preferencias arancelarias. Los sectores más expuestos a este nuevo escenario son automoción, agroalimentario, acero, tecnología industrial y bienes de consumo, especialmente por su dependencia de cadenas globales y su sensibilidad a cambios regulatorios, normas de origen y medidas antidumping.

Mayor planificación para responder a las nuevas demandas

Para responder a las nuevas demandas, la compañía ha reforzado su servicio Air-Sea entre España y Australia, una solución que combina transporte aéreo y marítimo. La operativa conecta Barcelona y Madrid con Melbourne y Sídney a través de Hong Kong, permitiendo reducir los tiempos de tránsito hasta aproximadamente 21–25 días frente a los 45–55 días habituales del servicio marítimo estándar.

En cuanto a Latinoamérica, está potenciando su solución Spain Bridge to Latam, que conecta Asia —principalmente China— con Latinoamérica utilizando Madrid como hub de consolidación y redistribución. Este modelo permite optimizar costes internacionales, mejorar el control operativo y la trazabilidad integral de la mercancía y centralizar la gestión documental en un único punto, reduciendo riesgos operativos e incidencias.

En definitiva, la combinación entre acuerdos comerciales, optimización aduanera y planificación logística avanzada será decisiva para que las empresas europeas puedan aprovechar el nuevo ciclo de expansión internacional que comenzará a consolidarse a partir de 2026.

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