La multinacional alemana Fischer ha reforzado su capacidad logística en la Península Ibérica con la inauguración en Mont-roig del Camp (Tarragona) de su primer almacén robotizado fuera de Alemania, una instalación que permitirá incrementar un 50% la capacidad de almacenamiento, automatizar buena parte de la preparación de pedidos y mejorar el servicio a los mercados de España, Portugal y Andorra.
El proyecto ha supuesto una inversión superior a los cuatro millones de euros y ha contado con una ayuda pública de 2,25 millones, procedente de los Fondos de Transición Nuclear gestionados por la agencia para la competitividad de la empresa de la Generalitat de Cataluña. La actuación forma parte de la estrategia para impulsar nuevas inversiones industriales en las zonas afectadas por el futuro cierre de las centrales nucleares.
Automatización e inteligencia artificial
La nueva infraestructura dispone de una superficie de 5.000 metros cuadrados, de los que alrededor de 500 metros cuadrados corresponden al área automatizada. El sistema de almacén compacto AutoStore integra 14.040 cubetas, diez robots autónomos, dos estaciones de picking y un punto de entrada de materiales, todo ello gestionado mediante un software con inteligencia artificial diseñado para optimizar la preparación de pedidos y aumentar la productividad.
Gracias a esta automatización, el centro podrá gestionar hasta 4.000 referencias, agilizar la expedición de mercancías y combinar la capacidad del nuevo sistema robotizado con un almacén convencional para 2.500 palés, mejorando la disponibilidad de producto para los sectores de la construcción, la industria, la energía y las infraestructuras.
Además, la compañía destaca la eficiencia energética de la instalación, ya que los diez robots consumen aproximadamente la misma energía que una aspiradora doméstica, situándose entre las soluciones automatizadas de almacenamiento con menor consumo del mercado.
Plataforma logística para la Península Ibérica
Con esta inversión, Fischer consolida la planta de Mont-roig del Camp como su plataforma logística para la Península Ibérica y uno de los enclaves estratégicos del grupo en Europa. Según el director general de Fischer Ibérica, José Luis Massana, la compañía prácticamente ha duplicado su volumen de negocio en la última década, al pasar de 25 millones de euros en 2016 a 52 millones en 2025, lo que ha hecho necesario ampliar y modernizar la capacidad logística para afrontar una nueva fase de crecimiento.
El Grupo Fischer es un conglomerado industrial alemán fundado en 1948 famoso a nivel mundial por sus sistemas de fijación, incluyendo el icónico taco de nylon inventado por Artur Fischer. También destaca en el sector de componentes de acero inoxidable, juguetes educativos (fischertechnik) y consultoría de procesos. Cuenta con 52 filiales en 39 países y una plantilla superior a 5.400 trabajadores. En España, Fischer Ibérica, creada en 1962, supera los 110 empleados y desarrolla su actividad desde Mont-roig del Camp, además de disponer de oficinas en Sant Cugat del Vallès y Madrid.