Esta pasada semana, Nike ha anunciado un nuevo paso adelante para adaptar su área global de Operaciones a un nuevo entorno marcado por la incertidumbre y por los aportes que realiza la inteligencia artificial.
Operaciones más ágiles y resilientes
Desde primeros de año, Nike está implementado cuatro acciones en sus operaciones para ser más ágil, resiliente, responsable y eficiente.
Básicamente, estas cuatro líneas de actuación se centran en optimizar su cadena de suministro, acelerar la implementación de tecnología, invertir en la capacitación de equipos y fortalecer sus relaciones con socios y proveedores.
Con ello, la marca de prendas deportivas pretene que su área global Operaciones esté más enfocada, más integrada con el negocio y mejor preparada para el mercado.
Más integración en su cadena de suministro
Ahora, se da un nuevo paso en esta línea y, entre otros aspectos, la dirección del fabricante se centrará en, entre otros aspectos, impulsar una mayor integración de la cadena de suministro de materiales con la intención de agilizar la toma de decisiones y sincronizarlas, así como para impulsar la incorporación de innovaciones en su red de fabricación.
Este proceso supondrá también la reducción de 1.400 puestos de trabajo en el área de Operaciones de Nike, principalmente en puestos relacionados con la tecnología.
Detrás de todo esto se encuentra un impulso por reducir la complejidad de la multinacional y adaptar su estructura para poder hacer frente a un mercado cada vez más complejo y competitivo.