Las vacantes en el sector logístico aumentan un 18% en España pese a la incertidumbre geopolítica

La incertidumbre económica global empieza a trasladarse a las decisiones de contratación de las empresas, especialmente en sectores sensibles al entorno internacional, como la energía y la logística.

27/04/2026 a las 11:02 h

La reciente escalada de tensión en Oriente Próximo ha vuelto a situar la energía y el comercio internacional en el centro de la incertidumbre económica global. Organismos como la OCDE, el Fondo Monetario Internacional o la Agencia Internacional de la Energía coinciden en señalar que un escenario prolongado de inseguridad energética podría tener efectos sobre el crecimiento económico y la inflación en los próximos meses, lo que ha reactivado el debate sobre los costes empresariales y la estabilidad en las cadenas de suministro.

En este contexto, el último informe de Infojobs sobre el mercado laboral en España, se plantea cómo y hasta qué punto esta incertidumbre empieza a trasladarse a las decisiones de contratación de las empresas. Para dar respuestas a estas incógnitas, ha analizado la evolución reciente del empleo para ver cómo están reaccionando sectores como la energía y la logística a este nuevo escenario.

Ambos son sectores más sensibles a los cambios del entorno internacional, tanto por su impacto en costes como por su capacidad para anticipar tendencias en el mercado laboral. En el caso de la logística y el transporte, según UNO, el sector emplea a casi 850.000 personas, repartidos entre transporte de mercancías (50%), almacenamiento (33%) y actividades postales (17%), con un peso económico de en torno al 7% del PIB español.

Los datos del informe muestran que compras, logística y almacén fue la segunda categoría con más vacantes profesionales el año pasado, mientras que en lo que llevamos de 2026, ha superado ya las 67.300, con un crecimiento del 18%, lo que evidencia su fortaleza incluso en un contexto marcado por la incertidumbre geopolítica.

Sin embargo, dentro del propio sector logístico hay que distinguir entre los perfiles operativos, como mozo/a de almacén o responsable de pedidos, y los más cualificados, como analista de logística. Los primeros mantienen una alta estacionalidad y un mayor peso de contratos temporales o fijos discontinuos, vinculados a picos de consumo, mientras los segundos presentan mayor estabilidad, con un 90% de vacantes con contrato indefinido, salarios medios superiores a los 37.000 euros y un alto peso de estudios universitarios.

Perfiles más especializados

En paralelo, la energía se mantiene como uno de los sectores más expuestos a la volatilidad internacional, lo cual se traslada al conjunto de la economía a través de los costes de producción, el transporte y las decisiones de inversión y contratación. Dentro de este ámbito, la transición energética continúa impulsando la demanda de perfiles cada vez más especializados y resilientes, pues en 2025, la subcategoría de energías renovables registró casi 6.500 puestos ofertados, y en 2026 ya supera las 1.400 vacantes.

Entre los perfiles más demandados, destacan los puestos tecnológicos vinculados a datos, inteligencia artificial o ciberseguridad, así como los asociados a la transición energética y la sostenibilidad, como ingenieros en energías renovables, sistemas energéticos o medioambientales.

Más prudencia en la contratación

El actual contexto de incertidumbre económica sigue condicionando las decisiones de las empresas, especialmente por la presión sobre los costes operativos en partidas como la energía y el transporte. Según la CEOE, la inflación general se ha situado en marzo en el 3,4%, impulsada por la energía, con aumentos destacados en carburantes y electricidad.

A principios de año, en la consulta más reciente realizada a empresas por parte de InfoJobs sobre sus perspectivas de contratación, se anticipaba un entorno de cautela, pues el 63% de las empresas consideraba que la situación en el empleo se mantendrá en los próximos seis meses. No obstante, el 40% planea contratar en seis meses y el 41% en un año. 

Al ampliar el horizonte temporal, crece el porcentaje de las que anticipan un empeoramiento, pues a un año vista, el 49% espera que el empleo se mantenga y el 34% considera que empeorará, mientras que solo el 17% piensa que mejorará. La tendencia se acentúa en el plazo de dos años, cuando el 43% anticipa un deterioro, por encima del 34% de quienes prevén estabilidad o el 23% que confía en una mejora.

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